Cierras todas tus puertas. Esas que has dejado abierta de par en par a todos los que te rodean para que puedan pedirte ayuda cada vez que lo necesiten sin ningún tipo de prejuicio. Esas que has franqueado en infinidad de ocasiones a riesgo propio simplemente para ayudar a otros. Esas que por dejar abiertas han permitido que aires nocivos impregnen tu propio interior, que para ti es sagrado. Lo haces con el firme y profundo convencimiento de que al final si no lo haces, vas a caer. Caer en tinieblas, en desasosiego, en perder la ilusión por lo que haces o por lo que te llena, en la frustración y en la apatía.No te lo pierdas
miércoles, 18 de septiembre de 2013
Cerrado por necesidad
Cierras todas tus puertas. Esas que has dejado abierta de par en par a todos los que te rodean para que puedan pedirte ayuda cada vez que lo necesiten sin ningún tipo de prejuicio. Esas que has franqueado en infinidad de ocasiones a riesgo propio simplemente para ayudar a otros. Esas que por dejar abiertas han permitido que aires nocivos impregnen tu propio interior, que para ti es sagrado. Lo haces con el firme y profundo convencimiento de que al final si no lo haces, vas a caer. Caer en tinieblas, en desasosiego, en perder la ilusión por lo que haces o por lo que te llena, en la frustración y en la apatía.martes, 10 de septiembre de 2013
I + T
Es un banco creado sobre dos pilastras de hormigón embellecido con piedras, y cuyo asiento, brazos y espaldar están hechos de vigas de madera tratados con alguna pintura protectora (o no) de color verdoso (o al menos antes lo era).viernes, 6 de septiembre de 2013
Amor y Esperanza
Ese es el título de una fotografía que he visto hoy de un compañero de foro en la asociación Foto Gran Canaria, y que me hizo tener un punto de reflexión.
Por razones obvias de privacidad y autorización no la reproduzco, pero, para que se hagan una mínima idea, la intento describir.
Una imagen en blanco y negro de un primer plano de perfil de una pareja (sobre treinta y largos o cuarenta años imagino). Sus cabezas apoyadas frente con frente, el mirándola a sus ojos, y ella, con sus ojos cerrados cogiéndole con sus dos manos su cara y cuello. Lo que marca indiscutiblemente la imagen: ella tiene su cabeza totalmente rapada.
Su autor lanzó una serie de preguntas en el foro sobre dicha imagen: Qué nos sugería, qué nos gustaba, qué no nos gustaba y cómo se podía mejorar.
Se plasmaron un sinfín de comentarios, todos constructivos por supuesto, respecto de la definición del blanco y negro, respecto de recorte o no, respecto de contraste de iluminación, etc. Muchos coincidían en que veían tristeza o dureza en la imagen. A medida que las opiniones surgían, quedaba cada vez más claro que ella estaba luchando contra un cáncer.
Para mí era una instantánea perfecta. Habla por sí sola. Rebosa sentimientos, rebosa ternura, rebosa amor. Y en contra de lo que algunos dijeron, no le veía tristeza. ¿Por qué?, porque era la imagen del momento. No era una imagen preparada, no era una pose estudiada. Era simplemente un momento real que el fotógrafo tuvo la agilidad de captar, tal cual, sin añadidos. Si se hubiera entretenido en ajustar la iluminación o la exposición adecuada, el momento hubiera pasado, y seguramente ya no diría lo mismo.
Son de esos instantes que te encuentras en tu vida que no tienen repetición, y que si intentas repetirlo nunca se va a parecer, será con creces muy distinto.
Este fue el comentario que envíe a su autor:
¿Qué representa la imagen? Pues lo que has puesto de título, sin más. Y no le demos más vueltas. Creo que en este caso la imagen habría que verla desde la perspectiva de sus protagonistas, no de su autor (con todos mis respetos) y creo que es lo que has hecho.
¿Que si tiene defectos? Nuevamente, y con mis respectos a todos los que han opinado, ninguno. ¿Por qué?, porque es una imagen de un momento determinado, no preparado. ¿acaso el fotógrafo de guerra se entretiene pensando si mejor bajar o subir un paso de exposicíón o cambiar el balance de blancos que lleva configurado? si lo hiciera posiblemente no captará la imagen que quiere, sino el momento después (que no quiere decir que fuera malo, sino que no es lo que quería captar). Por tanto, la imagen es lo que es, presenta una realidad a la que no hay que maquillar sino contemplar. Y admirar, porque dentro de lo que realmente representa para tí, y lo que representa para sus protagonistas (cuya opinión posiblemente nos desarme a todos), es una joya.
Como dijo un compañero del foro, hay fotos que "no necesitan comentarios".
Y haciendo mías las palabras que me respondió su autor, y que comparto completamente: "Muchas veces perdemos la imagen que queríamos hacer porque nos perdemos en tecnicismos, en vez de ver el momento tal cual".
Me repito, para mí, es una instantánea perfecta.
jueves, 5 de septiembre de 2013
Payaso, ... hasta el final.
Me he sentido como un pobre payaso


