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sábado, 5 de agosto de 2017

Fisiorail 400






10:30 de la mañana de un día apacible y agradable. Estoy sentado en una butaca del salón de actos, totalmente abarrotado de la Universidad Totum Revolutum.

Por alguna extraña razón, he recibido una invitación, con un nombre que no consigo identificar, para asistir a la presentación de un Trabajo de Fin de Grado, y como la curiosidad me puede, aquí estoy.

El acto ya ha empezado hace unos instantes con el consabido preliminar de los miembros del Tribunal. 

Mientras eso ocurría no he parado de observar las personas que están en la sala, en especial la fila 4 llama mi atención. Hay 5 chicas sentadas, aparentemente ajenas a lo que se está hablando. Una se está repasando el rimmel de sus ojos, otra ojea como desinteresadamente su móvil, otra se está mirando la ropa que lleva puesta como si estuviera pensando “¡ay no sé!, tenía que haberme puesto otra cosa”, otra se está haciendo el quincuagésimo selfie y la quinta mira y remira el techo, el lateral, las butacas, todo, a la vez que hace comentarios un tanto estrambóticos y sin sentido pero que deben tenerlo porque las demás, sin dejar lo que están haciendo, ríen o hacen amago de ello.

Al momento llega a toda carrera una chica más que con cara de disculpa, pero sonriente, se sienta en una butaca vacía junto a ellas, y escucho...
- Siempre la misma. Tuvimos que entrar. Pensamos que ya no venias.
- ¡Pero si les avisé! ¡Les mandé un Whatsapp!
- ¿Un Whatsapp? Qué whatsapp ni que narices.

- ¡Que sí, que sí!. ¡Mira hace 40 minu…! ¡Oppss, je, je, lo mandé a otro grupo! Lo siento chicas.

- ¡Ves, Ves! ¡no aprendes!


Se oye un nombre, el mismo que figuraba en la nota de invitación que me habían enviado.



Veo una persona que se dirige al estrado. Saca de un tubo de cartón alargado un cartel que desenrolla cuidadosamente y que posteriormente coloca en un atril cercano. Es la portada del TFG, la misma que figura en la primera diapositiva que se está proyectando en la pantalla.



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UNIVERSIDAD TOTUM REVOLUTUM

Facultad de Ciencias de la Evolución Progresiva





Trabajo Fin de Grado 
(y de buen grado)

Grado en Metodología Evaluativa

Curso: En curso…



Patología limitativa de la independencia y desarrollo motriz-motivacional en la sobrecarga postural por agotamiento pélvico, isquiotibial y tracto neuro sicológico del músculo esquelético, con prolapso mental, disfunción de la elasticidad y elongación de la personalidad.

(Traducción rápida al castellano: “Ya no sé cómo ponerme, me duele tooo”.)




Autor: Juan Fco. Sanabria
Tutor: No hubo quien quisiera hacerse cargo
Colaboración especial: Bentejui, Celedonio Gutiérrez y Kevin Jesús del Pino y Todos los Santos.
Material experimental: Yessica Cornide, Paula Suárez, Rita Sanabria, Sara González, Nadia Catarina (y en modo off, Claudia Herrera).



Las Palmas de Gran Canaria
Julio/2017




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Después de dar las gracias a los presentes y al Tribunal, el ponente comienza con una breve introducción, y recaba la atención de los presentes sobre los puntos que dice va a comentar a continuación.

Escucho con atención su exposición…



Objetivo
El objetivo de este concienzudo estudio es analizar, desarrollar y probar una herramienta única, adaptativa y autoprogresiva que permita la detección en tiempo real de conductas isométricas (o solo iso, o solo métricas), derrames neuronales o alteraciones lívido-compulsivas, sobrevenidas por la incompetencia inconsciente del día a día, y alimentada por la ilusión consciente del descubrimiento de lo desconocido.
No es pues un estudio exclusivo de análisis de datos, sino de extrapolación de los mismos a un entorno vital paralelo que permita realimentar y predecir anticipadamente las reacciones a través de su sintomatología.

Metodología.
Para poder llevar a cabo el estudio con garantías de éxito, se ha desarrollado durante los últimos 4 años distintas releases de un software único y novedoso, que en su última versión (la 4.0) ya ha dado resultados sorprendentes a la vez que augura un crecimiento potencial de su demanda de uso.

Nos referimos a la primera versión oficial del “Non Obstructive Monitoring And Diagnosis Arrow System”, que será conocido por su acrónimo de N.O.M.A.D.A.S. – 4.0
Una herramienta de análisis novedosa, única en el mundo, con tecnología de “vida-juego”, a semejanza de lo que podría ser un “video-juego” tradicional, pero con la gran novedad de que los jugadores usan escenarios reales e interactúan con su entorno diario, hasta conseguir su misión.

(¡Vaya el Call of Duty, p’al carajo!).

Logros
La ejecución del primer ciclo completo de esta nueva herramienta vida-juego, ha permitido descubrir y desarrollar un nuevo medicamento, el Fisiorail 400 Forte. Un medicamento que no se obtiene en laboratorios, sino que se inocula a medida que se va interactuando en el vida-juego, consiguiendo efectos regeneradores sorprendentes pese a algunos efectos secundarios totalmente predecibles (asinergismo, incontinencia tarjetil, parálisis fecal, linfedema tobillal, sibilancias y obstrucción de vías aéreas altas, irritaciones, enfados, risas, canticos desmedidos, etc.).

Este Vida-Juego tiene cinco personajes que le dan vida y que actúan bajo los alias de CrazyP, SensiS, CoqueR, MicaN, SleepY, y cuenta con la novedosa incorporación de un sexto protagonista en la sombra, GlotoC.
En cada versión las protagonistas tendrán que interpretar cada una un personaje distinto, y totalmente diferentes.

En la actual versión los roles asumidos han sido:
- Una contrabandista (CrazyP)
- Una psicópata que huye de un crimen (SleepY)
- Una chica que escapa de una trama de venta de mujeres (MicaN)
- Una millonaria arruinada (SensiS)
- Una deportista de élite frustrada por una lesión (CoqueR)
Y en la retaguardia, cambiando y desarrollando el código fuente, una friki con poderes (GlotoC).

Su misión consiste en convivir durante todo el desarrollo del "vida-juego" y adaptarse a cada una de las situaciones en las que se encuentren, para descubrir, sin saberlo, cuál es el objetivo principal del juego, y con ello, alimentar el software con innumerables datos que permitan la interpretación de los síntomas y elaborar la estrategia de tratamiento.

Antecedentes
Para poder utilizar la herramienta, se exige que los jugadores alcancen un nivel determinado de alineamiento con el objetivo del mismo.

Para esta versión, el nivel que se exige es el de agotamiento extremo y resistencia posicional. Ese nivel de alineamiento se consigue cuando la herramienta detecta que la actividad neuronal de los jugadores coincide con el patrón de: “una mitad de mi cerebro ya está durmiendo y a la otra mitad le falta sentarse”.

Prueba de ello son los fotogramas capturados durante el desarrollo del mismo, y que a continuación se muestran:







Es a partir de entonces cuando la herramienta ofrece la utilización óptima, mediante la superación de distintos niveles.

A continuación vamos a mostrar lo que un “jugador” puede encontrarse para pasar de un nivel a otro:



Nivel 1 - “Sortie”

Se desarrolla en ambientes parisinos, totalmente reales, buscando mensajes ocultos en los más insospechados lugares, ya sea subiendo los tropecientos peldaños del Arco de Triunfo,
o desesperar en la plaza del Trocadero esperando una señal en forma de Torre Eiffel que se ilumina,
o comerse un “Macaron” intentando averiguar qué es y a qué sabe, sortear peligros insospechados en forma de guagua o coche con intenciones criminales, sustos inesperados o simplemente, visitar La Jacobine y cenar pagando con gusto el precio, que a fin de cuentas proporcionalmente siempre es más barato que los 4 euros que piden fuera por una botellita de agua.

Es una etapa de descubrimientos.


Todo ello para descubrir la razón verdadera de la risa de asco de la Monalisa, que por alguna razón “las matemáticas contradicen o entorpecen al universo” tal cual afirmaba Dalí, o que, después de tanto tiempo imaginándolo, los sueños tomen forma de realidad y te trasladen a la “Belle Epoque” sintiéndote protagonista del mejor espectáculo del Moulin Rouge.



Nivel 2 - “El pirulí revirao”

Nivel de tránsito ambientado principalmente en la Rue de L’Etuve y Grand Place de Bruselas. Este es un nivel de observación y degustación, detección de contrastes, sabores y reacciones, ilusiones y decepciones, pero indispensable para valorar lo simple, además de llegar a la conclusión de que “Bélgica enamora y engorda solo con mirar”, que lo más pequeño puede llegar a ser lo más grande, y que a veces hay que entretenerse en los detalles para saber entender el conjunto.



Nivel 3 - “A golpe de manivela”

Este nivel se caracteriza por tener muchas pruebas a base de poleas y manivelas, ya sean en forma de pedales, o de bombas de succión.

Es la etapa verde.

Una etapa donde se percatan de que a veces lo divertido lo encuentras si te apartas de lo estándar. Donde el caminar se convierte en un arte y las sensaciones, siguen siendo de color verde.

Donde te das cuenta que las cosas por separado igual no dicen nada, pero cuando las juntas pueden tomar sentido excepto cuando se trata de evacuar un W.C., en cuyo caso aplica la máxima de que “no por echar más cantidad de sustancia el efecto empuje es mayor”, sino que es preciso más presión en la bomba a fuerza de sobretensionar bíceps y sobrecargar lumbares.

Donde Kevin Jesús del Pino y Todos los Santos adquirió su risa tonta.

Donde elefantes “rosas” se empeñan en duchar reiteradamente a la misma persona. Donde pasear en bici es toda una experiencia, más si lo haces sin tocar los pedales, aunque algún tranvía osara desafiar la imprudencia, y más aún si cabe si lo haces de noche y la brisa a tu avance te acaricia con olor también a verde. 

Nunca sabremos si el brownie también era “verde”. 

Tampoco sabremos si el compaginar risas y agua genera tonalidad verde, especialmente cuando toman caminos incompatibles, más allá de la preocupación de lo extraño y de la burla de lo conocido. 

Todo para descubrir que lo que fue y no pudo ser, en algún momento será, pero siempre verde.



Nivel 4 - El Gondonario

El mágico entorno de Venecia. La etapa misteriosa. Todo puede ser y no ser. El poder de la invisibilidad, de jugar a laberintos de personalidad, ahora estás, ahora no estás, de máscaras que ocultan lo que se es para enseñar lo que se quiere ser.

Donde la relación forzada con una paloma se convierte en una pesadilla y donde te das cuenta de que, sin saber si es destino o casualidad, los llamados “hilos rojos” se convierten en “cordones morados” al descubrir que te está llevando un "gondoliere" con acento canario, antiguo residente en Telde, pero oyendo reggaetón.


Probablemente sean los mismos hilos que hacen que un camarero con el que no has cruzado palabra te deje su número de teléfono.

Una prueba más de que todo puede cambiar en cuestión de segundos, y nunca sabrás por qué.



Nivel 5 - El Síndrome de Pinocho

Este nivel se desarrolla en el peculiar y pintoresco estilo de Roma, donde los jugadores se enfrentan al duro ejercicio de saber si lo que les dicen realmente es lo que es o significa todo lo contrario.

Donde pasear por las calles se convierte en una secuencia de la Dolce Vita emulando a Anita Ekberg caminando por Vía Veneto seduciendo a los viandantes, aunque sea para ir al supermercado.

Donde cualquier momento es bueno para empezar con un desfile de trikinis y terminar con una fiesta pijama.

Donde el circo romano se transforma y te atrapa en un sueño virtual, convirtiendo a la contrabandista de CrazyP en vendedora de dulces (nunca se sabrá si de contrabando aunque podría imaginarse de donde los sacaría) o acróbata; a la psicópata de SleppY en una payasa (mejor combinación imposible) o en acomodador (por aquello de descansar); a la fugitiva Mican en domadora de fieras (vendría bien para el conocimiento de caracteres) o directora de orquesta (música, música…); a la millonaria arruinada de SensiS en la encargada del vestuario (seguramente por cubrir el glamour perdido por su ruina) o en encantadora de serpientes (facilidad de habla se llama), a la deportista de elite frustrada CoqueR en levantadora de pesos (sin comentarios) o incluso encargada de vestuario (siempre hay que estar bien) y a la friki con poderes Glotoc en domadora de pulgas (raro sí que es…) o levantadora de pesas (realmente las levanta).

Donde un helado compartido con sabor a despedida por haber superado el nivel te hará recordar siempre lo que de él te llevas.




Y donde un trozo de piedra esculpido a golpes de imaginación de una mente prodigiosa se convierte en el guardián de miles de deseos que nunca sabremos si se convierten en realidad más allá de la que cada cual sea capaz de soñar, perseguir y construir por si mismos (por más que a alguno se le haya ocurrido pensar “¡Fontana di Trevi, más te vale que cumplas mis deseos!).




Nivel 6 - Náufragos con vistas

Este es un nivel de resistencia. Un nivel donde el control y el despropósito hacen acto de presencia en una lucha que solo ganan los que verdaderamente quieren seguir y alcanzar el objetivo final. De nada valen waffels, brownies, chupitos flambeantes de Absenta, cervezas de frambuesa o chocolates con naranja que hayan podido ingerirse a modo de preparación. Solo se requiere mentalización, concentración y adaptación. Y si es posible una clase de pilates en cubierta (y encubierta).

Todo ello para al final descubrir que frente a la tempestad: “Apriétate el moño Sirena, y que le den al viento”.



Nivel 7 - “Mellá”

Athenas sirve de escenario para su desarrollo.

Es el nivel de las expectativas, y a la vez un nivel de adaptación. De adaptación a los olores, a los sabores, a las diferencias. De darse cuenta de que la miseria y la opulencia solo están a unos segundos de distancia y que pese a que las dos se miran, ninguna se habla.

De adaptarse a lo grandioso de la noche y el día. De exprimir un poco el lado de empatía y no sucumbir ante la apatía.


Y de descubrir personajes como el de María que en forma de réplica de moneda o llavero con el “ojo de la suerte”, les entregaba lo mejor que tenía, con un sentido “Mellá” y una gran sonrisa, la misma que se le escapaba a CrazyP sabiendo que por estos lares esa expresión significa que “te quedaste sin dientes”.

Es el nivel de aprender a rascar un poco más, aunque suponga ponerte del otro lado, porque en muchas ocasiones “no todo lo que ves es siempre lo que parece”.



Nivel 8 . Fuera de servicio

El penúltimo nivel. Nada mejor que ambientarlo en Mykonos.

Un nivel de valoración, de no perder el horizonte, de autoconocimiento, de saborear las diferencias, de disfrutar las coincidencias.


De averiguar que la dependencia solo debe verse respecto de si mismo y no de nada material, que la mejor cámara fotográfica la llevamos en nuestros ojos, con una capacidad de almacenamiento infinita. De averiguar que la democracia a veces es dura, tanto para quien no hace valer su posición como para los que ven que una parte de sí mismos ya no está en sintonía.

Donde el no estar atentos y abandonarse al cansancio puede generar quemaduras. 

Pero también donde realmente te das cuenta que tienes un paraíso en tu punto de partida, y que cada vez que afrontas un nivel, una aventura, tienes más claro que es tu paraíso, al que siempre quieres volver.



Nivel 9 - Meta

Es el nivel final. El de alcanzar el reconocimiento de terminar lo que se empieza. El de saber que un sueño se ha hecho realidad. El de saber que el tiempo no es más que un instrumento con el que viajar, y que cualquier cosa que se haga forma parte de ese viaje, ya sea en forma de conocimientos, de aprendizaje, de caídas, de levantadas, de cansancio pero siempre sumando momentos al registro de actividad del N.O.M.A.D.A.S 4.0.

De concluir disfrutando las emociones en forma de caída libre o de piruetas enrevesadas a bordo de una montaña rusa.

Pero también momento de valorar y de ser conscientes de que la partida se acaba. No el juego.


El premio final: el de saberse conseguidoras de la misión propuesta.

Y que da igual que te hayas tropezado con un parisino hípster, un belga goloso, un holandés deportista, un checoslovaco bruto, un veneciano efusivo, un romano ligón, un griego impaciente o un español escandaloso, porque todo depende del lado en que estés escribiendo tu partida, esa de la que siempre te quedará el verde de la esperanza, lo intenso de las vivencias, el sabor a chocolate, el olor a "tigre" o el tac tac de los raíles que acompañan a una imagen nítida de un tren que avanza, siempre avanza. Olores, sabores, imágenes y sensaciones que cada vez que las vuelvas a sentir te llevarán de nuevo a esta partida.





¡GAME OVER!





En este momento, toda la sala se puso en pié al unísono y estalló en aplausos.

La persona que estaba en el estrado agradecía con pequeñas reverencias y con gestos casi escondidos tanta efusividad.

Observé como en un momento miraba a las seis chicas que estaban delante de mí y les hacía un guiño. Ellas gritaban, silbaban, movían las manos en altos como locas, como si hubieran ganado la mejor y más reconocida de las competiciones.

Después de unas cortas palabras por parte del tribunal en las que agradecía la presentación y procedía al cierre de la jornada, poco a poco la sala se va despejando, y me llama la atención un hombre bien arreglado, en traje de corte clásico, con pañuelo en el bolsillo de su chaqueta, moreno con ojos verdes misteriosos, que con cara seria abandonaba la sala no sin antes dar una mirada un tanto inquisitiva a las chicas de la fila 4. Su paso era pausado, como si no quisiera irse.

Quiero saludar al ponente, y espero en la calle para hacerlo fuera del tumulto interior. Mientras espero, y repaso mentalmente la exposición, las seis chicas salen del recinto y se paran en la acera, aparentemente pensando qué hacer.

A lo lejos suena el estallido de un reventon en la rueda de un coche a lo que una de ellas exclama:


- ¡Oh, la, la…, que catastrof! - Las demás rien e instintivamente se sitúan en torno a una de ellas como protegiéndola, la cual dice
- ¿qué pasó?.

- Nada, nada, venga mis niñas, aligeren esos culitos y a moverse – dice otra de ellas.
- Venga, vamos hacia allí – sentencia otra

Se disponen a caminar, justo cuando las otras dos que no habían abierto la boca dicen al únisono
- ¿vamos a comer?

Inician la marcha y sin darse cuenta la primera tropieza con un chico que pasaba a su lado. Llevaba una camiseta en la que podía leerse “Keep Calm and Visit USA”. Se pararon un momento, se miraron entre ellas, y soltaron una carcajada conjunta, a la vez que reanudaban la marcha.

Mientras se alejaban, el hombre misterioso que había visto salir de la sala pasaba junto a ellas en un coche de cuya ventana se escapaba la melodía de una canción de Rubén Blades que en su estribillo les decía:

“… la vida te da sorpresas..., sorpresas te da la vida…”





To be continued……





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Nota del Autor:


Mis queridas Paula, Sara, Rita, Nadia y Yessi (o quizás debiera decir CrazyP, SensiS, CoqueR, MicaN y SleepY), mil gracias por permitirme ser testigo una vez más de esta inolvidable experiencia.

Mi querida Claudia (a saber, GlotoC), gracias por aceptar ser cómplice de esta aventura.

Si, si, amigas mías. Por si no lo han deducido ya, Claudia ha estado desde el principio de una forma indirecta en la aventura, eso sí, con su forma particular, y es que, como ustedes supongo que saben, Claudia: aunque solo esté haciendo una cosa, parece que está haciendo 1000.

Muchas de las preguntas que les hacía a ustedes mientras viajaban también se las hacía a ella, y viceversa, consiguiendo que interactuaran aunque estuvieran a kilómetros de distancia. Y ello me ha permitido conocerlas y descubrirlas aún más.

Ahora estoy completamente seguro de que es cierto que con solo un kit de pesca, una barca de remos y dos tiendas de campaña son capaces de afrontar la mayor de las aventuras con tal de tener una muesca más en su cajón de la curiosidad.

El día del comienzo de este viaje, a cada una de las que viajaron le hice un encargo de forma separada e individual. Es hora de desvelar dicho encargo. Era el mismo para todas, pero con destinatarios distintos. 

A través de lo que todas ustedes me fueron contando llegué a entender por qué un grupo con personalidades en principio tan distintas, con caracteres incluso chocantes, con gustos y preferencias en muchos casos no coincidentes habían formado con el tiempo lo que ustedes han creado.

Entendí que ustedes seis han encontrado en el todo lo que cada una por separado por sí misma no consigue tener o alcanzar, y el estar juntas hace que sientan de una misma forma, respetando las circunstancias de cada una. Esas carencias individuales han sido acogidas por las fortalezas del grupo y han encontrado su hueco en un engranaje maravilloso hasta formar un cubo perfecto.

Si un CUBO. Eso es lo que forman. Porque cada una es un número distinto, pero solo cuando están juntas el cubo adquiere sentido, se acopla perfectamente. Y porque siempre serán un cubo aunque alguno de sus lados no esté visible.

Un cubo construido a base de admiración, sorpresa, aprendizaje, puntos fuertes y puntos débiles (al final de este documento les dejo con mi particular recogida de datos, la que me ayudó a ver la magia de cómo se formaba el cubo).

El día de la salida también les entregué a cada una un pequeño detalle. Una bolsita de tela que contenía una libreta, un bolígrafo y un “quitapenas” (a Claudia también, ahora lo saben).



El “quitapenas” era solo la excusa para que se lo llevaran con ustedes en todo el viaje, lo cargaran de recuerdos y les sirva como el detonante de disparar todas las emociones, sensaciones y vivencias experimentadas en el viaje cada vez que lo vean o recurran a él como acompañante.

La libreta era el símil de su pasaporte personal, para que registraran sus visitas y todo aquello que en cualquier momento quisieran registrar, a modo de la “Compostela” de este viaje.

A través de lo que me han contado durante todo este tiempo, he podido estar en un único viaje con cinco perspectivas distintas y un único sentir. ¡Sublime! Un verdadero tesoro.
A modo de anécdota decir, que las palabras que más se han repetido en todo lo que han cruzado conmigo son Dormir y Comer, y algo más alejado en el ranking, Cerveza y Calor.

Les invito a que ustedes vuelvan a leer sus libretas cuando quieran, cuando estén en la playa, cuando estén en la naturaleza en silencio, cuando estén siendo ustedes mismas. Estoy seguro que les transportará a todos esos lugares visitados, y en el mismo momento en que lo hicieron, con su olor, su sabor, su cansancio, pero sobre todo con la vitalidad y alegría que siempre llevan con ustedes.

Se fueron buscando conocer Europa por primera vez, conocer nuevos lugares y nuevas culturas para llevarse recuerdos de las "nómadas", siempre a más, y cerrar una etapa muy especial en sus vidas de una gran manera.

En este viaje han encontrado respuestas, imágenes, grandes postales grabadas en la memoria, historias nuevas que contar, pero sobre todo el convencimiento de que sin buscar han encontrado todo.
No sé si se fueron buscando algún tesoro. En cualquier caso creo que ya lo tenían desde aquí, y posiblemente solo faltó ser consciente de ello. El tesoro de ser ustedes mismas, de ser como son y de haber sabido construir lo que entre ustedes hay.

Tengo en la mente una imagen:



Las cinco sentadas frente a Woody, el mítico "pájaro loco", mascota de PortAventura, que les mira desde su locura dándoles enhorabuena y la bienvenida con su «¡jejejejéje!». estrepitosamente divertido, pretendiéndoles contagiar de alegría pese a que para ustedes finalizaba esta partida.

Miro esa imagen y no puedo estar más orgulloso de lo que han hecho, de cómo lo han hecho, y de la manera en que lo han disfrutado.

Es la imagen del ¡llegamos! Y creo que está sentando precedente para futuras aventuras. Particularmente creo que deberían coleccionar un mural donde colocar las dos que ya tienen, y dejar hueco para muchas más.


Durante el viaje le pedí a Claudia que me dijera una frase, una cualquiera. Posteriormente se la trasladé a ustedes en forma de pregunta: ¿qué les sugiere la frase “la sangre te convierte en pariente, pero solo la lealtad y el amor te convierten en familia”?

La respuesta que me dieron no deja indiferente: La frase nos sugiere a todas que los amigos son la familia que uno elige y a veces más cercana que los propios parientes”.
Ese es el verdadero tesoro.

Y ahora me despido, desde la estación de tren de sus sueños, en la que se anuncia la inminente salida del expreso de la imaginación, y donde el estrés y la nada les contarían innumerables historias bonitas de reencuentro y tristes de despedidas, para tomar consciencia de que en el universo somos hormigas y de que se necesitarían días y días enteros para hablar de todas las cosas que en ella se respiran.
Me despido rebosante de gratitud, y quiero hacerlo con dos cosas:


Primero deseándoles que se cumplan todos sus deseos, esos con los que, sin quererlo, formaron toda una declaración de intenciones:

Hace tiempo descubrí, que viajar sería más que un hobby en mi vida.
Hace tiempo que esperaba este momento de mi vida
Hace tiempo que planeamos este viaje y estoy feliz de que se hiciera realidad.
Hace tiempo que no me sentía tan intimidada por la vida
Hace tiempo que me siento plenamente dichosa

Me gustaría llenar el pasaporte,
me gustaría que no nos separáramos,
me gustaría seguir viviendo momentos con ustedes,
me gustaría que todos lo pudieran experimentar,
me gustaría que mi familia también lo viviera.

Cuando viajo, me siento nutrida,
cuando viajo me siento libre,
cuando conozco lugares diferentes me siento realizada
cuando vivo momentos con ustedes, me siento increíble,
cuando las cosas toman su curso, me siento en armonía.


Y en segundo lugar, con un pensamiento formado de 6 mensajes con el que seis Flechas Nómadas han estado surcando los sueños que se hacen realidad:


“Un día sin risas es un día perdido, ¡Sonríe a la vida y vívela!. Vive cada día con ilusión, porque solo se vive una vez, así que, ¡date un capricho!. Y, por favor, nunca dejes de soñar, y no dejes para mañana los besos que puedas dar hoy.”



Para ello, usen el monedero maravilloso que cada día nos encontramos al levantarnos y que contiene 1440 minutos para gastar en lo que queramos. Así que, úsenlo, gástenlo, pero háganlo en aquello que realmente les llene de buenas sensaciones, de buenos sentimientos y de ganas de seguir gastándolo:

"We are the ones who make a brighter day, so lets start giving..." (¿les suena?)


Y mientras lo hacen..., nunca dejen de jugar.




JSR - Julio/2017.






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LA MATRIZ DEL CUBO PERFECTO:


Admiración por
La capacidad de estar alerta
La capacidad de parecer feliz aunque no lo esté
Su capacidad resolutiva
Su dulzura
El modo de dejar que todo fluya
Ser directa y decir lo que piensa, te guste o no
Lo responsable que es
Su memoria
Su pasividad ante los problemas
Su positividad
Su rapidez en el debate
Su sensatez, su sentido de la justicia y empatia
Estar siempre dispuesta a ayudarte en todo
Su simpatía
Su forma de dar ánimo
Su naturalidad
Sus ganas de ayudar
Tener las ideas super claras en cada momento
Cómo se motiva por pequeños detalles
Siempre estar en los momentos clave
Su forma de ver la vida en positivo
Siempre tiene una sonrisa o una buena palabra
El que sus mascotas son su vida
Su paciencia
Como ha madurado en estos años
Su felicidad, es muy happy
Lo ocupada que está siempre, y aun así tiene tiempo para todo
Su paz interior y su serenidad



Sorpresa por
Su capacidad de orientación
Su carácter
Su constante buen humor
El mal genio que puede sacar
La cantidad de afecto que da diariamente, a pesar de la distancia
Lo bien que compenetra su personalidad 
Lo cariñosa que es en realidad, lo cariñosa que puede ser
Lo dormilona que se ha vuelto
Lo mucho que necesita sentirse querida
No ser tan cascarrabias como parece
Dormir en cualquier lado habido y por haber
Mantener sus pies intactos de heridas
Tener tantas cosas parecidas
Su sentido de la niñez
Su verdadera forma de ser
Sus disposición
Su testarudez en algunas cosas
Su vitalidad, siempre con ganas de más
Ser una mimosa
Haberle parecido rara antes
Abrumarse ante grandes cambios, aunque no lo parezca
Haber podido conocer muchísimos aspectos de elle en muy poco tiempo
Vivir por sus mascotas
Su carácter
Ser muy parecidas
Su forma de ver la vida, siempre saca el lado bueno de todo
Su independencia
Su paz interior y su serenidad



Reconocer que deben aprender:
A dar cariño más de 10 minutos
A dejar de quejarse por casi todo
A estar seria más de 10 minutos
A no ir a lo loco en el viaje sin planificar las cosas
A no ser repetitiva en sus errores
A planificar las cosas
A que no siempre hay que dejar que las cosas fluyan
A quererse del todo, y no infravalorarse
A viajar con nosotras
A callar para escuchar (es subjetivo)
A decir que no a la comida
A dejar de agobiarse
A dejar de hacerle el gusto a todos
A escuchar antes de hablar - ideas fijas.
A vivir sin móvil
A no tomarse las cosas demasiado a pecho
A que las fotos no lo son todo
A llevar pañuelos consigo (alergia)
A no perder algo de fiesta
A dejar las cosas para el último momento
A dejar de pesar demasiado en los demás
A mandar los mensajes al grupo de whatsapp correcto
A llegar puntual
A controlar a veces su mal humor
A frenar el entusiasmo a veces
A decir las cosas como las piensa



Debilidades:
Compararse con otros
El cacao que a veces se forma ella solita en la cabeza ante algunos problemas
Facilidad de aturullamiento
Inseguridad en algunas cosas
La falta de carácter para imponerse en algunas situaciones
La paciencia
Mal carácter en ciertos momentos
No quererse del todo
No saber ser independiente
Pasotismo
Poca paciencia
Punto infantil
Sobreconsciencia sobre lo que puedan pensar de sus actos
Su inocencia, a pesar de que es punto fuerte, por poderse llevar muchos chascos
Susceptibilidad
Un pelín cabezota
Tiquismiquis
Piensa que nadie actúa con maldad
Darle demasiadas vueltas a las cosas
La comida…
A veces tiene su lado sensible, y llora contigo
A veces dice las cosas demasiado directas (que no es malo)
Ser tan callada




Fortalezas:
Amabilidad
Amor
Capacidad de avanzar
Carisma
Constancia, consigue lo que se propone cueste lo que cueste
Dulzura, aunque repita
Empatía
Está ahí siempre que la necesites
Extrovertida
Generosidad
Inocencia (todo el mundo es bueno hasta que se demuestre lo contrario)
La felicidad que transmite
Responsabilidad
Risueña
Sencillez
Sentido del humor
Su manera de ver la vida con entusiasmo y positividad
Facilidad para ver las cosas
Fortaleza
De ideas fijas. Cuando quiere algo va a por ello
Influir en la gente que le rodea de manera positiva
Disciplina
Luchadora
Lo decidida que es para muchas cosas
Saber escuchar
Saber hacerte reir aunque no quieras
forma de pensar tan madura
Su inteligencia












lunes, 17 de julio de 2017

ELEMENTS



Hace ya algunos años, creo que van para 15, alguien tomó la decisión de sembrar una semilla. Creyó en esa semilla y le confió todo su potencial en la seguridad de que la semilla le iba a corresponder.

A pesar de las adversidades, esa semilla  arraigó, se fue desarrollando y adquiriendo poco a poco forma de un árbol. Un árbol que siguió creciendo lentamente pero seguro, gracias a  unas raíces resistentes que se agarraban con fuerza a esa Tierra llena de sensaciones que le dio la vida, permitiendo que a través de ellas le llegara el sustento vital que ese árbol necesitaba para crecer y vivir en forma de Agua con sabor a sensualidad y sentimientos.

El árbol siguió creciendo, haciéndose cada vez más fuerte, desarrollando unas ramas frondosas y hermosas, acariciadas en todo momentos por nubes de pensamientos que se dejaban llevar al son de la sinfonía del Aire, unas veces amigable, otras veces hostil, pero que hacía que sus ramas siempre estuvieran dibujando fantásticas coreografías de libertad para uso y disfrute de cuantos terminaban acercándose a contemplar su majestuosidad.

Desde la distancia, el árbol no pasó desapercibido para el sol, que cada día enviaba sus ondanadas de Fuego para calentarlo  en forma de rayos de creatividad y pasión, ayudando a que el árbol se fuera adaptando a los cambios que a su alrededor se producían, con la energía necesaria.

Cada año, el árbol sufría un ciclo inevitable. Llegada una determinada época, irremediablemente habían hojas que se caían. Algunas de esas hojas caían y eran arrastradas por vientos más fuertes hacia otros lugares donde serían fuente de inspiración para otras formas de vida. Otras caían, pero se quedaban cerca de su cobijo, disfrutando de la hermosa sombra que el árbol proyectaba y constituyendo una fuente inagotable de abono que lo seguiría alimentando de por vida.

Pero también le salían hojas nuevas. Primero pequeñas, que se asomaban al patio de butacas de sus ramas mirando como las hojas más grandes se mecían con maestría cual "peplos griegos" sobre los acordes que por sus gajos se colaban y deseando crecer para  un día ser como ellas. Después grandes, totalmente enérgicas, y permitiendo que con su danza particular las gotas de agua, la brisa del aire, el fuego del sol y la energía de la tierra llegaran a cada uno de los rincones y poros del árbol, a la vez que servían de modelo en la enseñanza de su particular coreografía vital.

Cada año, con ese ciclo renovador inevitable, el árbol adquiría todo su esplendor. La exhuberancia de su belleza alcanzaba con cada ciclo un nivel de excelencia exquisito, deslumbrante, y era un verdadero espectáculo asistir a ese proceso de culminación.

En el ciclo particular de este año  sucedió algo muy especial.

Y es que el sol, no se si por no dosificar bien su aporte de calor, o por celos por su admiración, envió una dosis muy grande de fuego, y el árbol ardió de creatividad. Ardió en toda su esencia y plenitud y produjo que el Agua que le daba vida y lo hidrataba saliera de su tronco y hojas evaporándose para formar una mágica nube, facilitando que esa luz interior que siempre le hace brillar se transformara en una llama de Fuego poderosa, haciendo que el árbol ardiera con una belleza inimaginable, transformando toda su energía interior en fuerza y convirtiendo todo ello en un espectáculo memorable.

Era un Fuego especial, porque no destruía, y menos a este árbol. El fuego es renovación, el fuego es renacer, volver a empezar, y esta vez, con el listón muy alto, hacia un nuevo ciclo de superación, haciendo que sus ramas cada vez sean más grandes, su sombra cada vez más tupida y refrescante y su espectáculo racional y emocional cada vez más rico en Aire, Agua, Tierra y Fuego.




La naturaleza es sabia. tanto, que solo le bastan esos cuatro elementos para formar todo, dando una idea  de la fuerza, la energía y la vida que encierran.

¿Se imaginan poder observar esos cuatro elementos concentrados en un mismo lugar y mostrados en todo su esplendor mediante la magia, la música y el baile?. ¿Se imaginan ser testigos del ciclo de vida de ese árbol en primera fila?

"Elements". Esa fue la apuesta este año para el espectáculo de final de curso de la escuela de baile Ruben T. Una apuesta arriesgada, como lo son las de los grandes profesionales, y con una ejecución digna del mejor de los espectáculos de primera línea, a la que dieron vida de manera elegante y magistral todos y cada uno de los bailarines, mimetizándose con cada uno de los elementos y dándoles vida con la energía y vitalidad que cada uno se merece.

Una Obertura llena de fuerza, energía, vida y perfectamente ejecutada por unos bailarines totalmente entregados a su pasión, impregnó a todos los presentes de la magia que solo se percibe cuando se provoca que las emociones se asomen al balcón de tu piel para ser testigo de lo ocurrido, envueltos en un halo de luz, color, escenografía, música y danza, sobre todo, danza, que hizo que el marco del teatro vibrara hasta en su rincón más recóndito. siendo el presagio del gran momento que se iba a disfrutar:
Aire en forma de pensamientos, Agua en forma de sentimientos, Tierra en forma de sensaciones y Fuego en forma de pasión. Todo ello envuelto en música y danza.

Y no fue para menos. Cada uno de los cuatro elementos cobraron vida sobre el escenario convirtiendo a los presentes en co-protagonistas de la historia que se estaba construyendo  con una mezcla de pasos, ritmos y armonías como el mejor de los ingredientes, en un alarde de profesionalidad, creatividad, imaginación y ejecución.

No me cansaré de agradecer el poder ser testigo cada año de la evolución y crecimiento de este árbol y de todas las  hojas que a la sombra de sus ramas se han visto crecer.

Gracias a Rubén por haber culminado este ciclo anual como lo ha hecho, con elegancia y maestría, y por seguir creciendo cada año, porque eso significa que los que están a su lado, de una forma u otra, también crecen. Gracias por regalarnos tanta magia cada año y hacer que tus alumnos y alumnas aprendan a hacerla, a vivirla y a disfrutarla.
Gracias a Elena y a Marisa por compartir, divulgar y contagiar este sueño y por enseñar lo que no está escrito en ningún manual de baile, ya sea como arte o como vida.
Gracias a los tres por siempre buscar el equilibrio de los "elementos" a través de lo mejor que saben hacer y enseñar.

Quisiera permitirme el lujo de hacer una mención especial. Hay dos hojas de este árbol que el próximo año no estarán, y que en su persona representan y simbolizan justo la evolución y el progreso de todas ellas. Pero no son dos hojas cualesquiera. Son dos hojas que no han caído, sino dos hojas que grácil y elegantemente se han "desprendido" de su rama y han descendido en su propia nube de aplausos, los que ya han cosechado, y los que  seguro van a cosechar, llevándose en su savia la esencia de los 4 elementos.
Mis queridas Carla y Bárbara, las he observado durante bastantes años y solo puedo estarles agradecido. Gracias por haber contribuido a la magia de una disciplina por muchos admirada pero no por todos entendida. Gracias por haber apostado por el sendero de la constancia y del buen hacer, confiando en su instinto y pasión por el baile. Gracias por haberme regalado tantos buenos momentos y haber hecho que mi balcón particular de emociones siempre esté abarrotado de expectación e inundado de emoción. Solo les pido una cosa, sigan apostando por su pasión, y allá donde estén no dejen que los obstáculos o los contratiempos mermen la valentía, el talento y las ganas por seguir aprendiendo y apostando por el baile, por la danza, por ustedes.

Y a todos los que hicieron posible que disfrutáramos de ese momento inolvidable, desde ya decirles que son mi Quinto Elemento, el que a base de esfuerzo, complicidad y dedicación hizo que los otros cuatro mostraran su esencia, y hacen que cada año se cumpla un ciclo más de crecimiento en la particular coreografía de cada uno de ustedes, dentro de este fantástico espectáculo que es la propia vida.


A todos ustedes, con el mayor de mis respetos..., Demi plie, Reverence.





















domingo, 2 de julio de 2017

F8 - B19: A MI "IV PROMOCIÓN GRADO DE FISIOTERAPIA 2013-2017"




¡Ay, mis niñ@s!
Ayer estuve, como parte interesada, en el acto de entrega de sus Orlas, las de la IV Promoción del Grado de Fisioterapia 2013-2017 de la ULPGC.

Y he de confesarles, que al poco de comenzar el acto me asusté. Un tórrido y oscuro pensamiento me vino a la mente: ¡¿qué demonios han estado haciendo en los últimos cuatro años?!.

Después de ver que...
- los alumnos se dedicaban en horas de clase a cantarle serenatas a su profesora para "sobornarla" y pedirle favores...,
- que algún profesor se dedicaba, ya no se si en horas de clase o no, pero era contagioso, a cantar "mi carro me lo robaron..." a modo de versión desnutrida de algo que quería ser la versión más tenebrosa de Metallica, AC-DC o yo que sé...,
- que el maestro de ceremonias se pasaba todo el rato intentando encontrar el desequilibrio de un orden no pactado, no encontrando cosas que no había perdido y mirando todo el rato con gestos espasmódicos a no se que "niña" del fondo que parece ser se ocultaba detrás de las luces..,
terminé por llevarme con desquicio las manos a los pelos de la cabeza..., (bueno, solo las manos a la cabeza porque ya no me quedan pelos) preguntándome ¿PERO Y ESTO QUÉ ES? 
Yo pensaba que los últimos cuatro años habían estado estudiando, y ahora se me estaba derrumbando esa idea en forma de cristales rotos y a golpe de rumba.

Poco después entendí la realidad de lo que estaba pasando. 
Solo faltó que su madrina, su padrino y su maestro de ceremonias hablasen para entender lo que realmente había pasado en esos cuatro años. Fue entonces cuando esos cristales rotos se recompusieron formando ahora una hermosa vidriera de muchos colores y esperanza.

No fueron solo palabras.
Me quedo con algunas grandes reflexiones que nos regalaron.
- Como ellos mismos dijeron, la palabra, la escritura, es una dimensión plana, y al igual que los conocimientos escritos solo adquieren su verdadera dimensión cuando ustedes como alumnos le dan sentido al hacerlos suyos y darles su interpretación.
- Comparto la idea de que es una promoción que vino de fábrica con una enseñanza ya aprendida, la humana, y con buena nota, lo cual ha ayudado muy mucho a que la travesía por los recovecos de la Fisioterapia haya sido mas interesante, especialmente por la parte de trato humano que deviene hacia los pacientes.
- Se habló de que ser fisioterapeuta lleva una condición intrínseca, la de "escuchar", pero no solo para saber lo que nos dice el paciente, sino "cómo" lo dice, en palabra y en gestos, cómo saber leer donde no se ha pronunciado palabra, y cómo saber entender lo que realmente se quiere decir, no lo que se articula.
- Se habló de dar el 100% aunque las condiciones parezcan totalmente contrarias. No conformarse con menos, siempre darlo todo, porque se deben al trato que brindan, y tratan con personas. Personas que han puesto esperanzas en ustedes, y si ellas han apostado por luchar, ustedes deben ser sus líderes, y guiarles hacia la victoria. Esto se lo deben a sus profesores, que todo este tiempo han compartido con ustedes su conocimiento en la esperanza de que el mismo se transmita y enriquezca.
- Por último, me percaté de un hecho casi insignificante, pero muy poderoso, y que es una muestra de lo grande que son. Como les decía su padrino, "hoy dejan de ser mis alumnos y pasan a ser mis compis, hoy dejan de ser mis alumnos y pasan a ser mis colegas de profesión". ¡Qué grande! ¡Y lo decía con la boca llena!. Un segundo de diferencia entre ser un proyecto y ser una realidad. 
También me quedo con la afirmación que hizo de que era vuestro padrino, "y por eso les estaré vigilando".

Ustedes como alumnos, después de bregarse en mil batallas en la ESO, después de curtirse en mil combates cuerpo a cuerpo en el Bachillerato, y sintiéndose victoriosos y gallardos, desembarcaron a todo tropel cual corsarios bucaneros en las costas de la Fisioterapia, dispuestos a la conquista del mayor de los tesoros que por allí se escondía: el conocimiento de una profesión. Y lo querían conquistar fuera como fuera, empleando incluso artimañas de bucanero a golpe de descarga.
Pero no contaron con que los defensores de ese conocimiento estaban más que preparados para ese ataque y para más. Como piratas acorralados tuvieron que experimentar el amargo sabor de una derrota que luego se tornó victoria, gracias precisamente a quienes los derrotaron. Y así fue como, con una gran dosis de humildad como única receta, aprendieron la primera de sus grandes lecciones: la amplitud que puede alcanzar cualquiera de sus decisiones. El aceptar la responsabilidad de las mismas. Y reconocer cual es su verdadero círculo de influencia.
Creo que todos coincidirán en que esa gran primera lección posiblemente fue el detonante de lo que, al final de su curso formativo, estábamos pudiendo comprobar: si no la mejor, una de las mejores promociones que han salido, una promoción digna de mérito, volcada en su profesión y con ganas de elevar la Fisioterapia al reconocimiento y consideración que se merece.
A las promociones que vienen detrás solo les digo una cosa ¡Supérenlo!. No es una amenaza, no es una advertencia. Es un reto.

Me gustaría aprovechar la ocasión para dirigirme a Elisa, Ismael y David, como profesores que han sido de esta promoción (además de su madrina, padrino y maestro de ceremonias respectivamente), para transmitirles en mi persona, y creo que en el nombre de todos los padres que ayer estábamos allí, solo una cosa:
¡GRACIAS!
Es una palabra corta, pequeña, pero posiblemente sea la única que pueda recoger y encerrar todo lo que se pueda expresar dentro de un sentimiento de gratitud.
De todas las cosas que ayer vi hay una que quiero destacar. Que el buen humor y la diversión no está reñido con la disciplina, la responsabilidad y el aprendizaje.
Ustedes como profesores han demostrado a lo largo de todos estos cuatro años, que se aprende mejor cuando crees en lo que estás haciendo y cuando te estás divirtiendo con lo que estás haciendo.

No habrá palabras ni tiempo en este mundo para agradecerles que, además de los conocimientos propios de sus estudios, hayan enseñado y transmitido a nuestros hijos, ¡y de qué manera!, algo que no está en ningún plan de estudio y que desgraciadamente en muchas profesiones brilla por su ausencia: ¡PASIÓN!. 
Ustedes rebosan pasión por lo que hacen: ¡bendito el día en que empezaron a contagiar a nuestros hijos!
Hay un hilo muy fino entre tirar la toalla y decidir buscar otra alternativa. Hay un hilo muy fino entre la inmunidad o el contagio ante sentimientos derrotistas. Y es absolutamente seguro que ese hilo no se traspasa ni rompe si llevas contigo esas dos cosas que ustedes magistralmente han sabido depositar en sus alumnos:
- Buen humor, a la hora de afrontar su cometido.
- Pasión, por lo que hacen.
Ayer en la sala se respiraba ambas cosas. Me sentía pletórico y orgulloso.
Estoy seguro que esa medicina es la que ha hecho que muchos de los que se plantearon dejarlo, se sobrepusieron y siguieron adelante, y creo que por suerte para la Fisioterapia.

Desde la Fila 8, butaca 19 de la sala, les digo lo que finalmente vi ayer.
Vi 62 personas que, una a una, iban subiendo al escenario como alumnos y que después de un efusivo abrazo por parte de ustedes, salían siendo "compañeros de profesión". No era un abrazo de despedida. Era un abrazo de Bienvenida, y se notaba. Eran abrazos dados por ustedes, profesores, como verdaderamente se da un abrazo que se siente: primero mirando a los ojos, después acogiéndolos en sus brazos abiertos, para terminar cerrándolos con un abrazo sentido, lleno de valentía y de ternura, lleno de ilusión y esperanza, invitándoles y acompañándoles a entrar en su nueva aventura. Les honra como personas, les hora como profesores, les honra como seres humanos que son.
Sigan siendo como son. Sigan contagiando a las generaciones y promociones venideras.


Y a ustedes, mis Piratas, solo quiero gritarles una cosa: ¡¡AL ABORDAJEEEEE!!. 
Si, si, al abordaje. ¡Izad la mayor!, ¡soltar velas!, y con rumbo firme partan hacia el descubrimiento de su futuro profesional, llevando en sus bodegas y en sus corazones el mejor de los tesoros que hayan podido anhelar: la pasión trasmitida, la alegría de vivirla, y grandes dosis de humanidad.
Vuestros profesores creen en ustedes. Yo creo en ustedes. ¡Crean en si mismos! y lleven la nave de la Fisioterapia a todos los puertos en que se les requieran, contribuyendo a su divulgación y crecimiento. El de ustedes, también.

Ahora, si quieren, pueden hacerme la tan temida pregunta que planteaban en su vídeo de presentación.
- ¿te pondrías en nuestras manos?
- ¡SIN DUDARLO!

¡Feliz travesía, mis valientes!.



domingo, 25 de junio de 2017

Diferentes

Ayer fui a ver a Juanillo, mi "santo Patrón". Hacía tiempo que no iba a verle.
Estaba sentado en un banco a unos 20 metros de él cuando veo que se acercan hasta el pié de su trono una pareja, asumo que matrimonio, que empujaban una silla de ruedas en la que iba un muchacho de  unos 20 años..., un muchacho diferente.
Quedaron de pié junto al trono sumidos en sus pensamientos y plegarias, y los ojos del muchacho, medio encerrados, medio abiertos, casi perdidos, luego encontrados, gobernados por movimientos espasmódicos de una mente posiblemente lúcida pero caprichosa, intentaban mantener su foco sobre la figura erguida del santo a pesar de que su cabeza se empeñaba en hacer giros y movimientos incontrolados.
El muchacho, con una voz suave, arrastrada pero clara, como si de un sueño despertara y llamando a la figura inerte que tenía delante para que le prestara atención, en un tono justo de casi súplica dice ¡San Juan!
Transcurridos tres segundos que parecieron horas, y al no obtener respuesta, con la misma cadencia de voz,  misma intensidad y con la misma suavidad pero reclamando más la atención de su hasta ahora impasible interlocutor dice: ¡oye!
Era una llamada de atención, un "¡oye, que tengo que decirte algo!", y el silencio cobró más importancia aún.
Transncurridos unos segundos interminables, mientras su cabeza inquieta seguía haciendo movimientos aleatorios, impredecibles, y sus ojos intentaban mantener la vista en algún sitio que posiblemente ninguno de los presentes seríamos capaces de ver, su voz, esta vez rendida, en tono más bajo, construyendo una súplica en toda regla, dio forma a un ¡perdóname!

Sus padres, de forma instintiva, se limitaron a apoyar sus manos en su hombro a modo de ¡estamos aquí!, ¡estamos contigo!.

Fue lo único que dijo. Su repertorio fue ese. De su boca no salió ni una palabra más en todo el tiempo que estuvieron en el recinto. 

Su ultima palabra fue una losa que hizo callar cualquier pensamiento que pudiera estar formándose en ese momento en cualquiera de los presentes.
"San Juan"..., ¡oye!..., perdóname. 
Cuatro palabras, tres pensamientos. ¡Todo un mundo de sentimientos!.
¡Qué podía estar pasando por esa cabecita para llegar a expresar tanto contenido con tan pocas palabras! 
¿De qué tenía que pedir perdón?
Es algo que todavía hoy sigo pensando, y no consigo en mi mente, supuestamente lúcida, encontrar una respuesta que me satisfaga o que, al menos, me de una razón para entenderlo.
Era una persona diferente, aunque, sinceramente, ya no sé si él es el diferente, o los diferentes somos todos los demás.

Pd:  De muchos es sabida mi afición a la fotografía y ésta, posiblemente, es la primera de las entradas que hago sin publicar una foto hecha en el momento. Por supuesto que llevaba la cámara conmigo, pero no hice fotos. Hay momentos en los que lo que estás viendo debes beberlo en toda su intensidad por mucho que te gustaría plasmarlo en una fotografía. Lo lamento por los puristas que dicen que esos momentos no se pueden dejar escapar. Bueno, la diferencia también está en la forma de entender el respeto.

viernes, 2 de septiembre de 2016

Fotógrafos Invasivos

La cara de La Sirenita no puede expresar mejor lo que debe estar sintiendo.

¿Se acuerdan de lo que era un enciclopedia?
Si, queridos míos, en una época no tan lejana existían unas cosas que se llamaban Enciclopedias. Unos libros más o menos "gordos" en los que se resumía con palabras y con imágenes el conocimiento sobre muchos aspectos: geografía, historia, arte...
Imaginemos que quisiéramos saber qué era eso de la estatua de La Sirenita (The Little Mermad).
Acudíamos a una de esas estrepitosas enciclopedias y encontrábamos una imagen que un fotógrafo había tomado posiblemente sabiendo de antemano donde iba a ser publicada, con un ángulo estudiado, en muchos casos pensando el momento del día idóneo, etc. Y junto a esa imagen nos encontrábamos una explicación con las razones de su existencia, su historia, etc.

Después llegó Internet, y todos esos libros quedaron difuminados en la "red", al alcance de todo el que pudiera tener una conexión y consultarlo. Ganamos en cantidad de información, pero esa inmediatez posiblemente hizo que perdiéramos en calidad de mucha de esa información.
Si queríamos consultar la misma cosa (La Sirenita), nos encontrábamos con multitud de imágenes de lo mismo, se podría decir que había donde escoger, aunque fueran muy dispares. Y en cuanto a su historia, pues bueno, aquí había que empezar a cribar y a seleccionar qué fuentes eran verdaderamente buenas y cuales de pobre contenido.

Pero he aquí que eso que llaman "desarrollo" hizo que el ego del ser humano quisiera participar cada vez más en la catalogación del universo (si, es que el hombre es un ser que se divierte mucho catalogando cosas), y qué mejor que hacerlo que no consultar a nadie, sino se uno mismo el que lo cuente.  Así que uniendo una buena dosis de turismo, y una cámara fotográfica, nos encontramos con miles de catalogadores que viajaban por todo el mundo, y los que lo hacían a Dinamarca, por ejemplo, colgaban sus "propias" fotos de La Sirenita, y se atrevían a poner sus propias explicaciones, en muchos casos desvirtuadas por su nefasta interpretación.

Entonces ese ser humano tan dado al "yo más", se dio cuenta de que era uno entre tantos que hacían lo mismo, y eso no podía ser: tenía que tener algo de protagonismo, que "para eso había ido".
Y fue entonces cuando, ávido de catalogar cosas, se pasa al "yo estuve allí", y para que no lo pongan en duda, en todas mis fotos voy a empezar a aparecer yo primero, en primer plano, y allá en el fondo esa "cosa" que estaba allí. El protagonismo ahora ya no lo tenía la figura de la Sirenita (que con suerte ocupaba un cuarto de la fotografía), sino el que hacía la foto que para eso había ido hasta allí y se adueñaba del primer plano.

En este momento se instituye un punto de inflexión en la forma en que los seres humanos cuentan sus viajes:
- Antes cuando tus familiares, amigos, conocidos, etc. te mostraban sus fotografías de viajes (pongamos a Dinamarca), te mostraban las fotos y veías los canales, el City Hall, el castillo de Kronenburg, La Sirenia, los carriles bici, etc.
- Ahora, cuando tu familiar o amigo te las enseña lo que ves es a tu amigo en el canal, a tu amigo con el City Hall muy detrás, el cabezón de tu amigo casi tapando la imagen del castillo de kronenburg, tu amigo en La Sirenia, y tu amigo en la cabeza de pelotón de un grupo de ciclistas...

Pero es que hay más.
Como bien decía José Luis Valdivia en una charla-entrevista que mantuvimos hace algún tiempo, hay una parte de la fotografía se está volviendo más granel y más invasiva: "Y lo es porque va ligado a otro fenómeno que es el turismo de masas. Cuando tienes hasta las narices a un campesino que está arando con sus bueyes en cualquier lugar de cualquier país del mundo, en la que por tener algo medianamente atractivo en la zona, se te bajan de una guagua 200 turistas, te enchufan 200 cámaras, y se convierte en una especie de mono de feria, lo más normal que le apetezca al colega campesino es coger una piedra y liarse a pedradas con los 200. Hay que entender eso. 


Lo peor es que no haya educación o empatía por parte de los 200, ni entendimiento Que se bajen creyendo que tienen todo el derecho porque alguien les ha convencido que son señoritos venidos del “primer mundo”. Que llevar una cámara o teléfono les da autoridad para hacer lo que les venga en gana. Y como no han dejado el ego, ni la prepotencia, ni la soberbia en la puerta de su casa antes de salir de viaje, van imponiéndose".





¡Dios mío! ¡Y no se cansan...!



Desgraciadamente, ya no vale con que el "individuo" sea el que haga la foto, ya no vale con que el "individuo" salga en la foto, ahora parece que lo que empieza a molar es ser el más chachi y original haciendo algo que le de aún más protagonismo que el propio motivo inicial de la fotografía, y, como mínimo, tienes que aparecer tocando a el elemento en cuestión (en nuestro caso La Sirenita).

¿Por qué les cuento esto?
Porque he podido comprobarlo en la triste realidad.
He estado en Dinamarca y he ido a visitar a La Sirenita. Nótese que he dicho "he ido a visitar", puesto que tengo claro que el que está de prestado soy yo y el que tiene que mantener respeto ante todo soy yo (¿o ustedes aceptarían que un invitado les montara un pollo en su propia casa?).

No se si ha cambiado o no, pero puedo asegurarles que La Sirenita tiene una cara de "asco" y de "hastío" que no puede con ella, y la entiendo perfectamente.
Después de estar bastante tiempo sentado viendo como aparecían hordas y hordas de turistas de todas las nacionalidades que corrían desesperados, poniendo incluso en peligro sus vidas por saltar de una piedra a otra para quedar más cerca, para poder hacerse la foto "tocando" a La Sirenita, me imagino que lo único que a Ella le apetecería es poder soltarse de sus anclajes y zambullirse y desaparecer en el mar alejándose definitivamente de eso que llamamos mundo civilizado.

Y el colmo fue cuando dos Imbéciles, haciéndose los valientes y originales ante sus respectivas parejas, se saltan las piedras y se suben a La Sirenita, manoseándola mientras las respectivas les hacían las fotos de su hazaña.





Lo curioso es que si les increpabas por lo que estaban haciendo, mas se reían y maldito el caso que hacían. Lo entendías cuando te dabas la vuelta y veías a todo un enjambre de turistas riéndose y aplaudiendo la osadía.

Imbeciles los que se subieron, e imbéciles los que aplaudían.
Me juego cualquier cosa a que ninguno de los dos IMBÉCILES que se subieron a La Sirenita tienen la más mínima idea de su historia, solo era un juego más en su colección de estupideces.

Después nos quejamos cuando queremos ver algo y vemos que ya no está, o que está encerrado protegido con mil medidas de seguridad que nos impiden admirarlo.




martes, 9 de agosto de 2016

Chiquillos malcriados.



He tenido un sueño.


Imagínense lo siguiente….


“¡Buenas noches!, ¡Hoy han venido a divertirse al Hormiguero Albert Rivera, Pedro Sánchez, Mariano Rajoy y Pablo Iglesias!".
Aplausos, gritos, aclamaciones.., y cuatro personajes que entran al plató saludando con la mano en alto y risas en la cara como si fueran a dar un concierto en un estadio repleto de fans.

Así comenzaría el alegato de Pablo Motos en una edición especial de su conocido programa nocturno.
Y lo normal sería que, esos cuatro invitados se sentaran a su mesa para, como si no hubiera pasado nada, echar unas risas y dejar patente lo buen coleguitas que son entre ellos, con más o menos gracia, con más o menos postureo, pero coleguitas al fin y al cabo.

Pero imagínense que en esa edición especial, el Motos, en su idea constante querer innovar su fórmula, comete el “error” de solicitar a alguien del público que se convierta en portavoz y que le plantee a los invitados preguntas a modo de una especie de “entrevista”.

Y pongamos que me toca…, así que…, vamos al tajo.

Hechas las presentaciones, que mis padres me enseñaron a ser educado ante todo, la entrevista podría comenzar así.

Buenas noches caballeros. Me gustaría pedirles solo tres cosas.
La primera, que escuchen y atiendan lo que tengo que decirles, y si tienen algo que objetar, háganlo al final que yo con gusto seguro que sí les escucharé y atenderé dejándoles que se expresen.

La segunda, permítanme decirles algo que no se si les alcanzará a sus prodigiosas y privilegiadas mentes, pero lo voy a intentar.
¿Saben ustedes lo que significa la palabra Inútil?. Tranquilos, no intenten responder, no les voy a hacer pasar el mal trago de decir cualquier improperio y que después se conviertan en protagonistas una vez más del ridículo televisivo en los programas de zapping y similares.
Inútil significa “No Útil”. ¿van entendiendo?.
“Que no trae o produce provecho, comodidad, fruto o interés. Que no puede servir ni aprovecharse en alguna línea.”
Dicho esto, aquí ya podría acabar esta entrevista e irme para casa, porque las evidencias son muchas y notorias. Pero no me voy a quedar con las ganas de decirles algo.
¡Son ustedes unos chiquillos malcriados!., que no tienen respeto alguno por los miles de ciudadanos que les han votado. Si de mí dependiera les daba a cada uno dos buenos bofetones (que no bofetadas) en todo el carrillo que les haría aterrizar sus "membas" en la mesa. Cogería a cada uno por una oreja aplicando un torniquete de 180 grados y le daría un paseo, sin soltarla, por parte de esa “patria” que a ustedes tanto parece que les preocupa a ver si son capaces de ver lo que hasta ahora no han visto. Ya de regreso, les aplicaría una buena dosis de la técnica de la “chola”. Por si su vasto bagaje de conocimientos no alcanza a entender este término, les diré que la “chola” no es más una chancla o zapatilla tipo playa, que eso sí lo deben conocer, pero es una herramienta que usada de forma diestra (y zurda también) es un arma muy convincente. La aplicación de la técnica consiste, básicamente, en que me quito la chola y les doy tremenda somanta de cholazos en el culo, sin pausa y con energía, hasta que me duela la mano, o la chola no resista.
Cuando haya terminado, tendrán tal molienda encima que no van a cagar duro en un mes.
Y como premio, finalmente los pondría a los cuatro, de rodillas en el suelo, con las manos en cruz y cada uno con un ejemplar tamaño extra-grande de la edición de lujo en caligrafía castellana del Quijote en una mano y un ejemplar también tamaño extra-grande de una edición de lujo, comentada, de la Constitución en la otra, no permitiendo que se levantaran hasta que entre los cuatro firmaran un acuerdo por consenso de eso que ustedes llaman “gobernabilidad” de nuestro país, nuestra patria, esa que antes decían que era “una grande y libre”, y que ahora se ha convertido en “52 pequeñas y cabreadas”, básicamente por personajes como ustedes que son incapaces de ver más allá de su propio círculo.
(¿se imaginan esa imagen? ¡no tiene precio!)
De una manera u otra todos ustedes saben cuáles son los problemas de España a los que hay que dar solución, estamos hartos de oírlo, pero también estamos hartos de que sean incapaces de decir en la práctica que proponen para corregirlo. ¡Ah!, lo que sí tienen claro es que si lo propone su vecino, por defecto hay que decir que no.
¿No son capaces de ponerse de acuerdo entre ustedes y pretenden vendernos que van a ser capaces de ponerse de acuerdo con el resto de líderes de otros países? ¡Anda ya!.
¡Pónganse de acuerdo de una puñetera vez o váyanse p’al carajo!, que no están haciendo ningún bien.

Y lo tercero y último que les digo y pido: Han perdido la noción de cómo viven sus ciudadanos. Ustedes viven en una España que no existe, se la han creado a golpe de discurso mediático conveniente. Tanto han adornado sus palabras que ya no saben lo que dicen y se han terminado creyendo sus propias mentiras.
Pónganse en lugar de sus ciudadanos y piensen como ellos. Hagan un favor a este país y trabajen de una vez en lo que realmente nos interesa a todos, que no es ser más famoso o tener más minutos de audiencia, sino hacer que nuestro país sea un sitio digno y decente en el que vivir y desarrollarnos como personas.
Déjense de postureos baratos si no quieren que la chola vuele y aterrice en sus traseros (y la chola se puede manifestar de muchas maneras).


Dicho esto, y dando por sentado que se hubiera dado el excepcional comportamiento de no interrumpir, cosa que dudo, y aparte de acusarme de maltratador y algo más, planteo cuatro posturas de los invitados frente a lo comentado, que básicamente no difieren mucho más de la que siempre han mantenido.

El Sr. Rajoy seguramente adoptará la posición de “conmigo no va esto”, el está por encima de cualquier comentario, y probablemente un “mire usted, somos el partido más votado y tenemos que ser los que gobiernen este país”, se pasearía de nuevo por el plató.

El Sr. Rivera seguramente iniciaría su réplica con una estudiadísima mirada dirigida al tablón de la mesa para inmediatamente levantar la mirada y hacer un barrido al público acompañado de su media sonrisa mientras diría algo así como “nosotros estamos siempre en disposición de encontrar la mejor solución, siempre lo hemos dicho, pero no a cualquier precio” (yo me pregunto ¿cuál es ese precio y quien lo fija?)

El Sr. Sánchez, el eterno cabreado, con una mano (o ambas)  extendida sobre la mesa, un giro de su cabeza ligeramente hacia el lado izquierdo y su cara con facciones más que preparadas de pose de haber sido engañado optaría por un “nosotros entendemos que no podemos seguir con un gobierno como el que hasta ahora hemos tenido, este país necesita un cambio de gobernante, y nuestro partido es la opción clara de un giro a la izquierda, que es la única vía posible, y por tanto no vemos otra alternativa”.

Y para finalizar, el Sr. Iglesias adoptaría nuevamente su postura de yo pasaba por aquí vi luz y entré porque mi luz es mejor, con una argumentación que podría ser “el pueblo es quien tiene la soberanía máxima, y el pueblo exige un cambio radical, nosotros somos la fuerza que este país necesita para salir de un atolladero en el que otros nos han dejado, porque somos los únicos que vemos las cosas desde la naturalidad y el conocimiento”.


A todo esto, entra el Hombre de Negro que intenta hacer uno de sus números espectaculares. Coge un cubo lleno de agua, lo lanza al aire, y nos da en toda la cara, como una ducha de agua fría, sacándonos de esta reflexión y devolviéndonos a nuestra realidad. Esa misma que sigue estando sin gobernar, o gobernada por personajes de media sonrisa.