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jueves, 30 de septiembre de 2010

Remedios Proteicos...

Debemos ser idiotas compulsivos y honoris causa.

Tenemos ante nuestros ojos la evidencia y la solución a todos nuestros problemas de salud, y no hacemos caso.

En muchos casos pagamos a dietistas y nutricionistas para que nos ayuden a equilibrar nuestra alimentación teniendo por excusa el conseguir una vida más sana.

La pirámide alimenticia es la misma ahora que hace un siglo. Otra cosa es que descompensemos su utilización.

Ante nuestros ojos la creatividad "marketiniana" desparrama todo un sinfín de argumentos y medios que nos deben hacer la vida mucho, pero que mucho más agradable y saludable:

-       Leche de soja, leche con vitamina A, B, C, ...X, Y, Z., con isoflavonas, con ácido oleico, solo falta la de extracto de aloe vera (¿o también hay?). Las pobres vacas están que trinan, porque la leche que dan, otrora muy valorada, está declarada poco menos que "atentado contra la salud". Resulta que le damos a un niño un vaso de leche recién ordeñada, y le hace daño al estómago. ¡No me extraña con la cantidad de porquerías que les damos como leche!. Creo que las vacas están pensando en asociarse y hacer una propuesta de cambiar su alimentación tradicional de "hierbas varias" por hojas de aloe, bidones de aceite, pastillas de farmacia con extracto de vitaminas y aperitivos de caracol, a ver si de esa forma las vuelven a mirar con buenos ojos.

-       Productos lácteos para el colesterol, para saciar el apetito, para ayudar a ir al baño (regularse se dice ahora), con azúcares naturales, con extracto del carajo la vela, ...

-       El pan tiene que ser de molde, y si tiene corteza no vale. ¿Pan de trigo? ¡NO!, eso está anticuado. Tiene que ser con cereales desconocidos, con fibras del copón, etc. Además, si desafiando las leyes de la naturaleza no es pan de molde, no puede ser pan normal. Tiene que ser de alguna variedad: campesino, de puño, de leña, de doble fermentación (¿?), baguette, barra, ... ¡y la leche en pasta!.

 

Somos más integrales que nunca (en lo que a oferta alimenticia se refiere, porque en lo que a las relaciones humanas que se dice, hay mucho que desear aún).

Todo esto para "adecentar" nuestro organismo interior de los adentros.

 

Y no hablemos del exterior de los afueras. Principalmente la cara, que parece que finalmente quieren que sea el espejo del alma, aunque sea maquillada:

- Cremas, lociones, reafirmantes, mascarillas, etc. unas con aloe (¡ay si mis antepasados hubieran tenido un hijo estudiando marketing del de ahora!), otras con extracto de xxx-tina, otras con componente RJ45 (¿o esto era un conector de teléfono?), con enzimas XY (y el resto del abecedario),  con baba de caracol, con leche de burra, etc.

 

En fin, que ya tenemos los remedios. Pero, entonces:

-       ¿por qué sigue existiendo la descompensación alimenticia?, ¿por qué siguen produciéndose infartos por obstrucción de las venas/arterias?, ¿por qué siguen existiendo úlceras?: Si todo lo que nos venden fuera verdad, estaríamos todos como robles. Pero no es así. Por mucha isoflavona que nos vendan, el organismo es una máquina de precisión a la que no podremos engañar, al menos de esa forma tan burda, porque posiblemente lo que hagamos será volverlo loco, y todos sabemos o podemos imaginar las consecuencias que tiene la locura.

-       ¿por qué las arrugas siguen apareciendo?: Si todo lo que nos venden fuera verdad, no tendríamos ancianos, ¡qué desastre! ¿se imaginan una persona encorvada, que apenas puede caminar, pero con la cara más lisa que el trasero de un recién nacido?

 

Lo dicho, idiotas compulsivos que pagamos por cosas que no nos hacen nada (al menos lo que dicen que hacen). Y no me vengan a decir que estoy sacando de contexto el asunto y que todo nos "ayuda" en una medida u otra.

 

Lo curioso es que estamos dispuestos a pagar un precio muy alto por todos estos productos, pero no somos capaces de pagar un precio (seguro que menor) por, simplemente cambiar el hábito. O sea, que seguimos prefiriendo cometer el pecado y después ver si encontramos confesor.

 

No cometamos excesos para después buscar remedio.

El remedio está en no cometerlos. Esa es la buena cultura de la alimentación equilibrada.

Todo lo demás, es Merchandising.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Huelga

Huelga…

 

No necesitamos una huelga. Lo menos que necesitamos en estos momentos, es una huelga.

La respuesta calenturienta ante el enfado por algo suele ser la represalia. Pero en muchos casos no se tiene en cuenta el contexto, y, normalmente, salimos escaldados.

Se está convocando a nuestro país a una Huelga General: una invitación a todo el mundo para que no trabaje el 29 de Septiembre. Una invitación a todo el mundo a contribuir para que el "paro" de este país por un día alcance cifras astronómicas.

Pero no se preocupen, está controlado, y todo quedará bien:

Los sindicatos, justificarán su existencia, y entrarán en una espiral ascendente de "logros conseguidos" (¿Para quién?).

Los partidos políticos hacen un guiño a los sindicatos dentro de todas sus políticas y actuaciones pactadas (¿o acaso piensan que esto es espontáneo y que la huelga no ha sido consensuada?), y utilizarán la jornada para argumentar todas las razones que previamente ya tiene calculadas:

-       El gobierno, para asegurar una vez más que sus medidas están tomando buen rumbo y nos están sacando de la crisis.

-       La oposición, para volver a decir que ellos son los buenos y ¡qué mal lo hace el gobierno!.

-       El resto de partidos, decantándose por un bando u otro en función de sus intereses de partido (no los intereses del país).

-       Y los ciudadanos de a pie, con varias vertientes. El gran montón siempre pensará que la culpa la tiene el gobierno. Algunos más sensatos, intentando deshacer la madeja que se les presenta delante y averiguar dentro de lo malo quién lo es menos. Y los que se consideran unos privilegiados (normalmente va ligado a su gran poder "comprador") o muy pudientes, posiblemente con sonrisas, porque gane quien gane en esta huelga, ellos seguro que estarán a su lado.

Ese ciudadano de a pie posiblemente no es consciente del uso que de él se está haciendo. Están siendo protagonistas principales, secundarios y extras en una película (su propia película) que les va a afectar muy mucho en el futuro, pero de la que no verán un euro de la recaudación de taquilla que va a tener, recaudación que se van a quedar los productores: a saber, los propios sindicatos y los partidos, sean del gobierno o no. Es más, aquellos que todavía trabajan, han contribuido a financiar la producción de esta película, con sus ya deterioradas nóminas.

 

Creo que la mejor huelga que podría ayudar a este país sería la de la clase política y sindical. Que paren al menos un día. Sera un día en el que el país descansará y no tendrá que luchar por el daño que le hacen a diario.

 

El discurso del día siguiente ya lo conocemos:

-       El gobierno: si la huelga ha sido un fracaso dirá que no se justificaba y que ha quedado demostrado que el gobierno lo está haciendo bien, que solo hay que tener confianza; y si ha sido un éxito, que es un derecho constitucional de los ciudadanos que el gobierno respeta, con la garantía de que van a realizar más esfuerzos si cabe para sacar a nuestro país de la crisis.

-       La oposición: en el primer caso, que le gobierno ha usado todos los medios posible para tapar la voz de los ciudadanos y que aunque 3 hayan ido a la huelga es síntoma de que el gobierno lo está haciendo muy mal; y en el segundo caso, que ya es hora que se produzca un cambio y que ellos tienen la llave del éxito para sacar el país de la crisis (prueba más de lo egoístas que son, porque si saben cómo sacar al país de la crisis ¿por qué no lo han hecho? ¡ah se me olvidaba que o lo hacen ellos o no se hace – esto es una forma más de royalties-.

-       Los sindicatos: en el primer caso dirá que los trabajadores saldrán perjudicados por la mala información que desde algunos estamentos se ha facilitado coartando la libertad de expresión de las fuerzas laborales, y si ha sido un éxito, que queda patenta la labor ingente y necesaria que los sindicatos hacen como única vía de entendimiento con el gobierno, y  que por ello harán todo lo que esté en su mano para conseguir que este gobierno les oiga.

-       Y los ciudadanos, meros espectadores de un circo al que no han sido invitados (excepto los que al final salen en la foto al lado de cualquier de los tres anteriores).

 

El resultado es el que ya se conocía antes de que se realice la huelga. La euforia durará dos días, y después,  vuelta a lo mismo de antes

En el camino se "han" gastado una millonada en carteles, actos, mítines, etc., que falta hacen para otras acciones de mayor necesidad.

 

Solo hay un camino para salir de la crisis: Aunar esfuerzos sin protagonismo.

lunes, 30 de agosto de 2010

Calidad

Hace muchos años se empezó a hablar de "calidad". Calidad aquí, calidad allá. Estaba bien visto eso de hablar de calidad y de que habías empezado un "proceso" de adaptación a la calidad de los servicios.

Algunos inocentes (entre los que me incluyo), pensamos que venían tiempos buenos y que por fin empezaríamos a ver mejoras en el trato, servicio, producto, etc.

Pero éramos eso, solo inocentes o ingenuos. El hombre es especialista en adaptarse a todo lo que le conviene y en adaptar lo que no le conviene. Y finalmente todo ese proceso de calidad, que en su origen se definió como una cultura, y en algunas culturas así se llevó a la práctica, se convirtió (curiosamente en países que se definían como punteros y motores) en un sello burocrático que había que tener si se quería seguir teniendo presencia en determinados mercados. Es decir, vendo la misma basura, con un sello que dice que es basura de la buena, o aceptable, pero por el camino he pagado por ese sello, y por eso, incluso vendo la basura más cara: ¡Incomprensible!.

He visto como un ingeniero estaba preocupado porque en la definición de su proceso de calidad había consignado como parte del mismo que el envasado de un determinado producto debería hacerse con un desperdicio máximo de un 2%, y que en la primera auditoría previa de validación de procesos tenía una "no conformidad" puesto que el desperdicio obtenido era del 4%. Mientras él se afanaba en buscar la manera de llegar al 2%, el consultor de la entidad certificadora sentenciaba: "amplíe su rango de permisibilidad al 5% y ya estaría cumpliendo con los requisitos de calidad".

Afortunadamente no siempre es así, y por encima de esas burocracias encontradas y alimentadas suele prevalecer la lógica (he dicho suele…).

Desgraciadamente, si nos extrapolamos a servicios públicos, donde el funcionariado está por medio, las interpretaciones del significado de "Calidad" pueden convertirse en diccionario para absurdos.

 

A título particular  me permito transcribir un hecho personal, aún sin solución en la fecha en que escribo esta entrada, y que muestra lo que en un "organismo oficial" entienden por calidad: es decir, convertirse en un transcriptor de cosas, pero sin dar solución a nada. He omitido nombres personales para evitar susceptibilidades…

A muchos les sonará el cuento, por haber vivido algo parecido. Yo necesito contarlo.

 

Para entender el contexto, informo de los antecedentes:
En Junio de 2009 acudo a cita de oftalmología para revisión. Me indican que tengo que hacerme unas pruebas porque ven "algo" que necesitan aclarar. Me hacen la correspondiente orden de interconsulta, y con un "ya le llamarán" me despiden. Un mes después, y al no haber recibido convocatoria alguna, me intereso por las pruebas, y me indican que me llamarían en breve. En Febrero de 2010, planteo la correspondiente reclamación, y, posteriormente recibo una carta fechada el 18 de Marzo de 2010 con una interesante respuesta que podrán adivinar en la carta de "agradecimiento" que no me pude resistir a enviar. Solo aclarar que la carta con la supuesta solución me la adjunta un supuesto coordinador de calidad, que lo único que hace es eso, adjuntar.

 

 

A.- Carta enviada al "Jefe" que da solución al problema

 

D. XXX

Sr. Jefe de Servicio de Oftalmología.

 

24 de Mayo de 2010

Con alegría y alborozo, bombo y platillos incluidos, he recibido una "hermosa" carta suya de fecha 18 de Marzo de 2010 en la que, muy diplomáticamente me indica, en relación a una reclamación puesta por unas pruebas de oftalmología aún no realizadas, que "pronto será llamado para la realización de las pruebas…".

A la vista del contenido de su carta, me gustaría que, aunque sea por decencia primero y por curiosidad después, me tradujera en tiempo estándar (horas / días) lo que para Ud. Significa pronto, porque como podrá comprender (o acaso esto es un esfuerzo que no pueda permitirse), creo que mi definición de pronto (coincidente con la "oficial" de la Real Academia Española de la Lengua: "Veloz, acelerado, ligero"), es bastante distante de la que Ud. pueda interpretar. Y a los hechos me remito: en Junio de 2009 me indican del servicio de oftalmología que las pruebas solicitadas se van a realizar pronto, y ya ha pasado 1 año.

Probablemente, y quiero suponer que como profesional usted sabe de oftalmología más que yo, si hace un año tenía un pequeño daño en el ojo, un año después y sin haber sido tratado, dicho daño ya no será tan pequeño. Pero claro, es de imaginar que a Ud. todo esto le debe importar bien poco (y seguramente la acepción de poco irá en consonancia con la que tiene de pronto).

Desgraciadamente, mi única opción es seguir esperando.

Lo único que le deseo es que tenga que pasar por la misma o similares circunstancias que las que otros tenemos que padecer por depender de su gestión. (¡Ah, caramba! se me olvidaba que existen los colegas y amigos que, llegado el caso tendrían un huequillo en cualquier momento para hacerle las pruebas).

No le quito más tiempo, que debe estar muy ocupado, y a lo mejor voy a ser yo culpable de que no pueda atender a algún paciente (o colega), o hacer un copiar /pegar para otra reclamación. Simplemente felicitarle por la elocuencia de su carta, y, ya abusando, solicitarle un minuto de reflexión (que con suerte, y si aplica el mismo baremo de su "pronto", será bastante más y a lo mejor sirve para algo…).

 

Saludos,

Yo (…aquí puse mi nombre…)

Paciente en espera (y con patología de pilas duracell…)

 

 

B.- Carta dirigida al "correveydile", velador de la calidad, que me hizo llegar la solución

 

D. YYY

Coordinador de Calidad

 

24 de Mayo de 2010

Con la misma esterilidad que su carta de fecha 23 de Abril de 2010, me permito comenzar ésta diciéndole que, en respuesta a la suya le estoy adjuntando copia de la carta de que he tenido a bien enviar al Sr. Jefe de Servicio de Oftalmología (…)., solicitándole un poquito de aclaración a su contenido ya que el mismo no ha quedado claro, no por extenso, sino más bien por indefinición.

Aprovecho para hacerle extensiva a su persona la misma felicitación y deseo que en dicha carta expreso al Sr. Jefe del Servicio de Oftalmología, no sin antes felicitarle explícitamente por la elocuencia en su respuesta. Y permítame decirle que, a la vista de lo ocurrido, no me creo en absoluto lo de "sentimos sinceramente las molestias ocasionadas y agradecemos su reclamación, ya que con ello esperamos mejorar la atención de nuestros pacientes".

Es una respuesta estándar, diplomática y fría. Es más, creo que de tanto escribirlo (copiarlo), ni se lo cree ni ya sabe lo que significa… (a lo mejor ni sabe que lo incluía la carta que estaba firmando…).

Como coordinador de Calidad debería saber que "mejorar la atención de nuestros pacientes" es una acción directamente proporcional a solucionarles sus problemas. Dar palmaditas en la espalda no vale de nada si no va acompañada de hechos, que, por lo que veo, brillan por  su ausencia.

Con el único particular de desearle que recoja mucho (pero mucho, mucho) de todo aquello que siembre, atentamente,

 

Yo (…aquí también puse mi nombre…)

Usuario ( …) sin atención prestada.

 

 

Moraleja:

Creo que en este servicio sanitario, por Calidad entienden responder una reclamación antes de 2 meses. Da igual que la respuesta sea "aguántese" (y hay muchas maneras de decirlo).

Con personajes y procesos de calidad como estos, o te mueres de la enfermedad, o te mueres de indignación (o peor, de aburrimiento).

viernes, 30 de julio de 2010

Rutina

Atrapado por la rueda de la rutina.

Rutina caprichosa.

 

El minuto es rutina: empieza y acaba en sesenta segundos.

La hora es rutina, se alimenta de 60 rutinarios minutos.

El día es rutina, necesita 24 rutinarias horas, y vuelta a empezar.

La semana, el mes, . .. todo tiene un ciclo de principio y fin, y vuelta a empezar.

 

Hace tiempo me cansé de la rutina. La rutina no es la cadencia, es lo que se ve atrapado en ella. Si aquello de lo que has llenado un minuto termina sin causarte interés, no te sirve de nada, se convertirá en rutina, y esto lo podemos llevar a la magnitud más grande de un ciclo con principio y fin, hasta poder decir que tu propia vida te convertirá en rutina o no.

Todos tenemos una parte de rutina, siempre necesaria para alcanzar otros niveles. Pero no nos dejemos gobernar por ella. Lo interesante está siempre más adelante.

Mi mochila va llena de muchas cosas: historias, recuerdos del pasado, ansias de futuro, etc. Y nunca planteo el tiempo como algo finito. Si lo hiciera la ansiedad sería mi compañera. Y no me produce ninguna sensación placentera que así sea.

He convertido un minuto de rutina en un minuto de gloria, simplemente dejando de ver lo evidente, y mirando más allá. Lo evidente es lo primero que asoma a nuestros ojos. Pero no somos tontos. La riqueza de nuestro entorno, ya sea físico o sensorial es infinita, y en nuestra mano está el no apoyarnos siempre en lo que nos hace daño.

La queja de por sí, sin hacer algo para evitar lo que nos angustia, no sirve de nada. Será nuestro consuelo barato, pretendiendo que la culpa es de los otros, y que es obligación de los otros el proporcionarnos las soluciones, cuando en buena parte de los casos solo depende de nuestra propia conciencia y proposición.

 

El mar es rutinario, olas que van y vienen, que suben y bajan. Pero no hay dos olas iguales. No hay dos mareas iguales. Todo va acompañado de una fanfarria de hechos aislados que en su conjunto forman algo digno de ver.

Y lo que es peor, lo pasado ya no lo podrás volver a experimentar. Solo recordar. Pero desgraciadamente el recuerdo se suele poner amarillento, y perdemos la percepción que a cada momento le acompañaba.

 

¡Quisiera ser el dueño de una cantidad ingente de rutina para poder manejarla y llevarla a mis más altos niveles de disfrute!.

jueves, 22 de julio de 2010

EXITUS


Paradójica palabra.


Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (aquella que "limpia, fija y da esplendor"), el significado de éxito es:


- Del latín Exitus (salida): resultado feliz de un negocio, actuación, etc.; buena aceptación que tiene alguien o algo; fin o terminación de un negocio o asunto.



Me quedo con la primera: resultado feliz de un negocio, actuación, etc.


Cuando una persona fallece, se dice que se le produjo un EXITUS. ¡Qué paradoja!, el fallecimiento de una persona (y menos si es querida) no es algo feliz, y para nada podría considerarlo a primera vista como un Éxito.l Y sin embargo es la expresión que se pone para definirlo. Tendremos que ir más allá de su propio significado.


¿Qué es el Éxito?. ¿Lo definimos como algo material o inmaterial?


En verdad que ojalá todas las personas alcanzaran el éxito (significado literal de la palabra original latina). Ello quisiera decir que su misión fue cumplida. ¿Y cuál sería esa misión?


Creo que esa misión alcanza campos muy amplios y el valor principal iría ligado a percepciones, educación, comportamientos. En definitiva la definición y transmisión de un estilo de vida que perdure y se transmita en el tiempo.


Desgraciadamente el camino final de llegada al Exitus, no siempre es agradable.



He visto un campo de trigo a punto de recolectar. He visto recolectores cuidando los últimos días de la cosecha. De ellos unos trabajaban única y exclusivamente por el jornal pactado, sin contenido ni expresión hacia las espigas de trigo. Pero otros, desgraciadamente los menos, no solo cuidaban los últimos días antes de la cosecha, sino que mimaban las espigas, las enderezaban si cualquier circunstancia las empezaba a inclinar, les susurraban y procuraban que esos últimos días antes de la cosecha fueran dichosos. No recibían nada adicional por hacerlo, simplemente consideraban que formaba parte de su trabajo.


¡Qué diferencia!. El trigo final probablemente será el mismo, pero con esos gestos adicionales, posiblemente se perderían menos espigas en el camino.



Hoy ha sido un dia… distinto. Varias sensaciones se han cruzado, incluso chocado. Por encima planea una sensación de desasosiego, tristeza. Pero de la reflexión, no puedo por menos que estar totalmente satisfecho, alegre y dichoso.


Al final del día me leyeron una cita: "La muerte está tan segura de su victoria, que te da toda una vida de ventaja".



Papá, hoy te digo que alcanzaste el éxito. Mi pena no habértelo dicho más veces. Mi Misión ahora es transmitirla a los que continuamos la carrera.



Adiós, Papa. Cuando te veas con mamá, sácala a bailar…


lunes, 12 de julio de 2010

Parón


Mi mente venía abstraída conduciendo en silencio por una autopista desierta. Faltaba poco para las 10 de la noche. Sabía por qué no había nadie en la calle siendo Domingo: El país había sido oficial y oficiosamente convocado a una especie de Huelga General, que fue seguida por la más asombrosa de las mayorías, para ver un partido de fútbol. Jamás he visto tremendo poder de convicción de una cadena de televisión en una campaña perfectamente orquestada. Creo que más de un politiquillo debería aprender y dar un giro a sus campañas de imagen y estrategia. Igual si hacen los mítines en los descansos de partidos de fútbol "organizados" para tal fin, el seguimiento va a ser de órdago.



Mi preocupación en ese momento era saber si mi padre se pondría mejor (venía de pasarme todo el fin de semana cuidándolo y haciéndole compañía en el hospital). La preocupación de mi país era al parecer que una cosa redonda entrara en una cosa cuadrada impulsada por unos pies o cabezas con nacionalidad española.


De pronto, como un fatal despertador, un gran grito apagado, a modo de tormenta en la lejanía se oyó. Y empezaron a sonar bocinas y a oírse gritos por donde quiera que pasaba. España debe haber ganado, pensé (Y acerté). Y no se me ocurre otra cosa que poner la radio a ver si así era. Cadena SER, dos o tres locutores completamente fuera de sí, gritando como energúmenos no se que de gloria, grandeza y sabiduría. Uno de ellos dedicaba la victoria a sus hijos (¿había estado jugando a la vez que radiando el partido para poder hacer tal salvajada?) y otro se empeñaba en que 46 millones de personas (eso decían…) cantaran con ellos una canción monosilábica con la palabra Gol al ritmo del himno español (y después llaman cursilada a cualquier otra cosa. Está claro que las cursiladas dependen del número de personas que hagan o no una cosa: la minoría seguro que siempre será tratada de cursi, o rara).


Confieso que no me gusta el fútbol. Prefiero ver un partido de chiquillos de 6 o 7 años en cualquier campo de tierra jugando por diversión a ver el despliegue de despilfarro que se hace para ver lo mismo pero con gandules mimados de 20 a treinta y tantos años.


Después vino la borrachera, televisiva y no televisiva. Todos hablando de lo mismo, repitiendo mil veces las mismas imágenes y comentarios: ¡que grande somos!, ¡qué equipo!, qué arte!, qué buen hacer! ¡qué bicho de árbitro!, e invitando hipócritamente a todo el mundo a recibir mañana a la selección en Madrid (qué pena, nadie ofrecía billetes de avión para desplazarme desde Canarias a unirme al grupo). Y en la calle, los coches no paraban de oírse por todos lados con sus bocinas cantando. Ya llegando a casa me encontré con algunos bares totalmente abarrotados de gente dando saltos. Espero que al menos a ellos les haya ido bien en caja.


No quiero ser aguafiestas, pero, y si no hubiéramos ganado ¿no seríamos igual de grande y buen equipo? ¿es que un gol decide si algo es bueno o malo? Seguramente, y conociendo la idiosincrasia españolita, estaríamos hoy oyendo peticiones de rodamiento de cabezas, de despilfarros y mal hacer de todos los que fueron, etc. Pero como no fue así, aunque haya existido tales despilfarros y mal hacer, ¡todo queda justificado!.


Ya nadie hablará de Sudáfrica, ni de las miles de acciones humanitarias (publicitariamente explotadas) que se han realizado durante el mundial, ni de si las promesas que han hecho finalmente se van a cumplir. Se pasa página y el que no se ha escondido, tiempo ha tenido.


Enhorabuena a los campeones.


Un compañero mío, después de hacerle partícipe de algunos de estos pensamientos antes de uno de los partidos previos me dijo: "estás a tiempo. Cambia tu sino: sé español, por lo menos hoy". Le respondí que era español y otras muchas cosas más, pero que estaba cansado de ver pares de pies locos apaleando un balón, admirados de forma estratosférica y que todo girara a su alrededor (más bien de unos pocos). Al día siguiente del partido me escribió: "ayer me sentí orgulloso de mi selección española de futbol". Mi respuesta. Yo también me alegré. Pero el que me alegre (aunque no de forma eufórica), no significa que comparta la forma de hacer las cosas.


El mundo sigue: ¡a por el siguiente mundial!.


Mi mundo también sigue: … a ver si mi padre mejora….


En cualquier caso, disfrutaré de todos los pequeños momentos y placeres que me brinda la vida y mi entorno.


PD. Ayer leía en el periódico un titular sobre uno de los futbolistas de la selección (sí señores también leo de vez en cuando cosas de fútbol, y es que creo que para opinar, primero se ha de saber). Era un jugador del Barcelona que decía: "si Pep (el entrenador del Barcelona) me dice que tengo que subir al Everest, no sé si llegaré, pero lo intento". ¡qué buena filosofía!. Muchos tendrían que aprender de ella, y no me refiero a futbolistas.

miércoles, 7 de julio de 2010

Ya no hay crisis...


Si. Ya no hay crisis.


España gana partidos de futbol en el mundial. Todo el mundo está contento, la crisis casi no está, se ha ido de vacaciones. Y mientras, los que aplauden y vitorean, muchos de ellos sí que no podrán irse de vacaciones, se engañan de esta crisis, la "dejan a un lado, de momento,".


Los que sí que no tienen crisis, entiéndase la manada de pares de pies que maltratan al balón, su cortejo, cortejantes y pegostes de interés, están ganando lo que nunca. No tiene lógica, ¿no?. O al menos yo no soy capaz de verla.


Ese es el arte de convertir el beneficio de unos pocos en bandera de batalla de muchos. Los muchos que dan todo para que unos pocos se llenen.


¿Realmente vale lo que vale 90 minutos de correrías detrás de un balón?. Estamos en un mundo loco donde se pagan cantidades astronómicas que no tienen lógica ni razón.


¿Se acuerdan de cuando se hablaba de la burbuja inmobiliaria? Ese cerdo engordado artificialmente donde el "aparentar" y el falso bienestar convertía un bien material en algo estratosférico, cuyo coste se multiplicaba n elevado a infinito veces hasta alcanzar su precio de venta? Pues algo parecido ocurre con esto. Pagar lo que se paga para que alguien corra detrás de un balón no tiene sentido. Y menos cuando el orden económico está haciendo agua (sucia). El problema no es que esos precios sean elevados. El problema es que haya quien los pague. Y no olvidemos que cualquier eurillo que llega a la cúspide de la pirámide de poder, ha nacido en los cimientos más bajos de dicha pirámide. Sinceramente, que se quiten de en medio las famosas cadenas de fortuna que han circulado por nuestra sociedad. La que tenemos delante es la mejor, y encima es legal.


Dios quiera que España llegue a la final, porque si no, la losa que va a caer sobre todos esos que se han gastado lo que no tenían en comprarse camisetas a 70€ de color rojo no la levanta ni Asterix y Obelix juntos. Y lo peor, que habrá dos crisis: la de siempre, y la de la derrota, que, en estos casos, siempre estará por encima, porque no solo es económica sino síquica y anímica.



Abadía decía que el problema de esta crisis es que no sabemos cuánta mierda hay circulando.


Creo que lo mejor será hacerse barrendero…