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jueves, 27 de marzo de 2014

HONOR HONORIS

He leído un artículo de M.Graciani, en el que con base en una historia de los Caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo, hacía un desarrollo de lo que es el HONOR.

Y he de reconocer que ese artículo me hizo recordar una reflexión que hace relativamente poco tiempo tuve cuando viendo imágenes de un “consejo de ministros” me vino a la mente la pregunta de cómo han debido evolucionar en el tiempo la forma en que se hacen esos “consejos” o “reuniones” de personas que marcaban designios de un territorio, ya fuera reino o país.

El artículo vino a fortalecer mi idea de que entre todas las diferencias que hubieran, hay una que está por encima, y que está ligada al grado de consecución del bien social y común, que se supone es lo que se busca en esos consejos: La Integridad, el HONOR:

Y para resumen solo decir que hay dos grandes diferencias entre los Caballeros de la Mesa Redonda (si, escrito con mayúsculas) de la época medieval, y los personajillos del teatro político (si, con minúsculas) que se reúnen ahora en otras mesas supuestamente para defender un bien común, pero con un honor más que dudable:

- Por un lado: En la mesa redonda eran Caballeros, que respondían por sí mismos, y en sus actos estaba su mejor estandarte y publicidad. En el teatrillo político actual, no responden de nada, están en representación de algo que llaman "partido" y que no viene a ser más que una asociación de intereses particulares, bajo una bandera de ideología veleta (por lo de orientación al viento que sople que mejor convenga).

- Y por otro lado: El HONOR no se aprende, se inculca, viene de serie por propio convencimiento, y la vida te hace enriquecerlo. Los Caballeros de la Mesa Redonda venían de serie con esa forma de ver las cosas inculcada, y de ellos dependía su fortalecimiento. Los teatrilleros políticos actuales confunden HONOR con CARRERA (ya sea la diplomática o la del círculo de amistad de turno) cuando posiblemente estén haciendo carrera pero haciéndole un flaco favor al HONOR, y, lo que es peor, usando estrategias de imagen para hacer confundir al patio de butacas. Por eso es teatrillo.

Por eso es por lo que cuando hay una persona que destaca de forma natural y sin campaña de imagen exagerada de los demás, es que su HONOR fue inculcado y se preocupó de enriquecerlo y agrandarlo por que verdaderamente tiene una visión de bien conjunto, no individual. El HONOR no es un NEGOCIO.

Y eso que dejo a un lado las apreciaciones que pueda tener, y las tengo, sobre los buitres leonados camaleónicos y oportunistas que siguen la estela de la veleta por aquello de salir bien en la foto y que no quede disonante lo que en un momento determinado se les pudiera escapar de sus bocas.

La Historia y el Tiempo son Grandes Jueces. Lástima que sean tan lentos.

jueves, 20 de marzo de 2014

PERSONA

Hace bastante tiempo un Director de la empresa en la que estaba me dijo que si quería llegar a ser un buen Ejecutivo/Director tendría que ser más “Hijo de p…”. Ese día comenzó mi empeño por demostrar justo lo contrario. Creo que donde he estado lo he conseguido, pero no por ello dejo de seguir buscando y cultivando nuevas formas de reforzarlo.
Hoy he leído un artículo de María Graciani titulado “PERSONA: PERSpetiva Optimista de la Naturaleza, y, además de sentirme completamente identificado con él, y tener la satisfacción de que has encontrado alguien más que también piensa igual me han venido algunas imágenes:
- Cuánto me he divertido viendo la película Monstruos S.A. – El cambio del terror por la risa (optimismo).
-  Cuántas caras de incredulidad he visto cuando en más de una ocasión he afirmado que Mickey Mouse es un líder optimista (solo lo veían como unos dibujos animados infantiles).
Como seres humanos tenemos la fatal tendencia de pensar que somos superiores y que nuestro punto de vista, supuestamente más racional, prevalece sobre la naturaleza. ¡Qué equivocados estamos!. La Naturaleza nos supera, incluso en optimismo. ¡Si! ¡en optimismo!. ¿Hay algo más optimista que el propio ciclo de vida, que, por cierto, no es exclusivo de los seres humanos?.
Soy optimista por naturaleza, y a veces me tachan de “loco” por ello. Pero hasta ahora nadie me ha demostrado que el no serlo me revierta más beneficios que el serlo. Así que…, yo sigo con mis planteamientos y buscando este tipo de enriquecimiento porque como reza el artículo de María, “ser PERSONA es rentable”. ¡Y vaya que sí lo es!. Como mínimo afrontas los mismos problemas pero con más energía para superarlo. ¿No es eso de por sí ya suficiente?.
 


martes, 31 de diciembre de 2013

Una reflexión de última hora.


31 de Diciembre de 2013.

Estamos en un día en el que parece que todo se acaba. Aparte de locuras festivas y afán de desmadre que se percibe en algunos sitios, parece como si nos fuera la vida en el día de hoy.

Los medios audiovisuales, radio, televisión, prensa escrita, etc. nos vuelven locos recordando lo sucedido en los últimos 365 días. ¡Ay que ver! Siempre mirando atrás.

Yo prefiero pensar en todo lo que me queda por hacer, y cuánto de ello quiero hacer en el próximo año. Tengo mis objetivos, tengo mis ilusiones, tengo mis sueños, y quiero caminar hacia ellos. Lo pasado queda como mochila de experiencia para el futuro, que es lo que realmente me importa.

Sé que no será fácil, y más con los tiempos que corren y el mundo en el que vivo, pero nadie me quitará las ganas.

Nos ha tocado vivir en un mundo completamente loco. ¿Por qué?, pues porque:

-       Es de locos ver como se pagan millones de euros/dólares para contratar a un señor que lo único que hace es correr detrás de una pelota, mientras parece que duele el alma cuando pedimos de hacer una mínima aportación a cualquier causa justa.

-       Es de locos que se organicen condumios del alto copete con comidas de nombre irreconocibles hechas por majestuosos chef's  y a un precio astronómico por cubierto bajo la excusa de recaudación solidaria, cuando la verdadera solidaridad es que el condumio se pudiera traducir en bocatas, hamburguesas o comida de primera necesidad para entregar a quienes lo están pasando mal.

-       Es de locos que la justicia esté siendo juzgada por los malhechores.

-       Es de locos que a alguien se le prive de su vida, y quien lo haya hecho esté viviendo holgada y sufragadamente de un gobierno incompetente que no ha sabido aplicarle el castigo merecido.

-       Es de locos que la mentira haya llegado al poder y con el respaldo del voto del "cabreo" esté construyendo un feudo de garantías personales y particulares.

-       Es de locos que le necedad y miseria de quienes rigen nuestros destinos políticos condenen impunemente a un enfermo a la muerte por no sufragarle un medicamento vital mientras por otro lado se aumentan partidas presupuestarias para sostener a entidades y asociaciones políticas que terminarán gastándolo en viajes, copetes y fiestorros que nada tienen que ver con su supuesta actividad.

-       Es de locos que la conciencia ciudadana no responda ante este o aquel maltrato humano o privación de derechos fundamentales, pero sin embargo responda abrumadoramente si de lo que se trata es de gritar o pelear por este o aquel equipo de fútbol, y encima pagando por hacerlo.

-       Es de locos que un investigador o estudiante tenga que pasar mil pruebas subjetivas que demuestren su capacidad para poder optar a un puesto de trabajo, y sin embargo aquellos que tienen una responsabilidad enorme sobre el colectivo de un país, solo necesiten ser amigo de este o aquel figurín, sin importar si tiene conocimientos para lo que vaya a desempeñar.

-       Es de locos que mientras aumenta desesperadamente el nivel de pobreza, también aumente exponencialmente la riqueza de los "poderosos", creando un siglo XXI feudal de señores que ese enriquecen a costa de los plebeyos que pagan.

 Así y todo, en este entorno de locura sigo peleando por mis sueños.

Aunque me tropiece con gente que parece que está deseando que fracase para vociferar aquello de "ya te lo dije",  también sé que me encontraré con gente que me dará ánimos, que me enseñará cosas nuevas sin pedir nada a cambio, y que me bridarán su amistad para lo que se tercie.

Sé que mi  ámbito de influencia no es muy grande. Pero dentro de él me propongo conseguir lo que quiero. Y espero que otros, en sus ámbitos de influencia hagan lo mismo, hasta que consigamos crear una influencia común que poco a poco se vaya multiplicando.

Respeto a todos los que me rodean, sean como sean y tengan el pensamiento que tengan. Pero no a todos los acompañaré en su camino. Tampoco espero que me acompañen en el mío. No vivo queriendo agradar a todo el mundo ni mucho menos. Solo quiero ser consecuente con mis propias convicciones, actuar conforme a mis principios y aceptando que puedo estar equivocado, pero para ello tendrán que convencerme y argumentármelo. Estoy seguro de que el buen humor y el espíritu conciliador siempre me acompañará.

 
Por todo eso, abramos la puerta del nuevo año sin contemplaciones, sin miedos, sin reticencias, y ¡a descubrirlo!, ¡a moldearlo!, ¡a vivirlo!.

¡Es solo un escalón en el ascenso a nuestro propio descubrimiento!

viernes, 22 de noviembre de 2013

Príncipe Escéptico

Hoy estoy escéptico. Lo reconozco. Pero tranquilo, se me pasará…, tengo reservas para anular esa sensación.

Una luz rara se encendió en mis neuronas hace poco tiempo. Últimamente, será coincidencia o no, me he topado con varios casos, lecturas, imágenes, etc., que ponían de manifiesto el esfuerzo que el hombre hace (y quiero imaginar que lo hace queriendo, no aparentando) por contentar a su pareja o a esa persona a la que ama o a la que quisiera amar y busca su correspondencia o conquista.

Me considero un romántico, y reconozco que intentar crear un ambiente agradable y afable para dos es siempre mucho mejor que hacerlo para uno o no hacerlo. También reconozco que cuando quieres a alguien, cualquier esfuerzo te parece poco, siempre quieres contentar a esa persona más y con gestos, hechos o situaciones que le agraden.

Hablamos de fiestas sorpresa, hablamos de regalos inesperados, hablamos de lo que en una canción se describía como regar el jardín todos los días para que la flor no se marchite, hablamos de hacer que se cumplan los sueños de tu persona amada, hablamos de rebuscar recursos para siempre sorprender a esa persona afortunada por la que vives.

Pero también hablamos de saber consolarla, de ayudarla, de simplemente hacerle saber que estás a su lado, de participar de sus inquietudes, de compartir sus momentos buenos, de servirle de bastón cuando lo necesite. Esto también es amar.

Desgraciadamente existe el tópico de asociar romanticismo con cosas bonitas y sorpresivas.

Siempre diré que la primera etapa de conocimiento de dos personas es puro marketing. Pero al igual que en la vida real, cuando te compran, si no eres lo que has vendido, mal lo vas a llevar. Por eso, lo que realmente has de vender en esa primera etapa es lo que te comprometes a mantener de por vida. Yo prefiero venderme como un apoyo incondicional y alguien en quien poder confiar, que hacerlo como alguien que regala rosas o dice cosas bonitas (eso no quiere decir que también lo haga, pero no es el núcleo que me sustenta ni lo que me define).

Pero llegado este punto he de reconocer, por naturaleza propia del hombre y la mujer, que en la inmensa mayoría de los casos, es el hombre quien hace, o a quien se le exige, esa muestra de "romanticismo clásico".

¿Quién no ha oído eso de "ya no me regalas flores como antes? O el "ya no eres tan detallista como antes".

Es como si en esa surrealista discusión, la mujer siempre asume el papel de defraudada, y fuera el hombre el culpable de sus desgracias.

Por una vez quisiera que el sentido de las cosas fuera al revés. Que fuera el hombre quien dijera "ya no me aceptas como antes", o el "ya no me acompañas en mis salidas como antes". O incluso que él sea el que reciba flores o  tarjetas con pensamientos sinceros o declaraciones de amor verdadero.

De igual forma que lo que se le exige a un niño de 10 años no es lo mismo que lo que se le exige a un joven de 18, en el recorrido de la vida no es lo mismo compartirla con 20 que con 40. Y tampoco es justo que para ciertas cosas aceptemos la evolución del tiempo y el paso de los años, pero para otras algunos quieran seguir anclados unos años atrás.

¿De qué me vale regalar flores si cuando me necesite no voy a estar?

¿De qué me vale decirle cosas bonitas si a la primera de cambio no quiere escuchar?

Tendemos a tratar a nuestras parejas, y hablo como hombre romántico, como si fueran princesas, pero lo cierto es que:

-       Las princesas se convierten en reinas, y en muchas ocasiones ya no esperan cosas, sino que las exigen, sin darse cuenta de que signos hay muchos, y las muestras de "contigo hasta el final" se pueden tener de muchas formas distintas, no necesariamente con flores.

-       Los príncipes no solemos convertirnos en reyes, y por eso mismo, también sería justo que, al menos en nuestra época de príncipes, pudiéramos disfrutar de los mismos halagos y muestras de cariño que se nos exigen.

 

Lo he dicho al principio, estoy un tanto escéptico. Un príncipe escéptico. Se me pasará.

lunes, 14 de octubre de 2013

Me llaman Loco


Me llaman loco por madrugar para, simplemente, ver amanecer.

Me llaman loco por arrástrame por el suelo para fotografiar un insecto.

Me llaman loco por querer ver siempre el lado positivo de las cosas.

Me llaman loco por intentar tener paciencia ("pachorra") al afrontar las cosas.

Me llaman loco por ofrecer ayuda cuando no me la han pedido.

Me llaman loco por ayudar sin esperar nada a cambio.

Me llaman loco…, pero ni lo soy ni me llamo así.

¿Loco respecto de qué? ¿Loco comparado con qué o quién?

Vivimos en un mundo repleto de paradigmas. Si, paradigmas. Esas afirmaciones, hechos o sentencias que se dan por probadas o verdaderas, que nadie cuestiona sino que todo el mundo acepta como bueno o cierto. Un patrón, un modelo que se da por aceptado. Para muchos es cómodo vivir rodeado de paradigmas, porque te evita pensar, reflexionar o dilucidar si estás haciendo bien las cosas. Se supone que si respetas un paradigma, eres aceptado.

Particularmente pienso que un paradigma puede ser cierto, pero no infinitamente válido, y es sano replantearlo de vez en cuando. En mi caso, no es que prefiera estar cuestionándolo todo y siempre, solo que para cambiar de opinión respecto de lo que hago me tienen que convencer, y mientras no lo hagan, seguiré pensando lo mismo, máxime cuando nadie se ve perjudicado por ello, ni siquiera yo.

Hace años hicieron un experimento con chimpancés que es muy ilustrativo de lo que puede convertirse en un paradigma, sin serlo.

Encerraron a 4 chimpancés en una jaula grande, y todos los días le daban de comer plátanos por una puerta de la jaula. Transcurridos unos días empezaron a ponerle plátanos colgados en el otro lado de la jaula, y cuando alguno de los chimpancés se acercaba a los plátanos que colgaban para cogerlos, accionaban un chorro de agua a presión que los mojaban y que no paraba hasta que se alejaban.

Así siguieron día tras día hasta que, al final, ninguno de los chimpancés iba a coger plátanos de los que colgaban, sino solo de los que le dejaban por la puerta.

Llegados a ese punto, los científicos sacaron de la jaula a uno de los chimpancés, y metieron a uno nuevo. A la hora de comer les pusieron plátanos a través de la puerta, y también colgaron un racimo donde siempre. Los tres chimpancés que llevaban tiempo se dirigieron a los plátanos de la puerta, y el nuevo al ver el otro racimo se dirigió al que colgaba, que tenía menos pretendientes. Inmediatamente los otros tres salieron detrás de él y no le dejaban que cogiera de los que estaban colgados, empujándolo y pegándole hasta que abandonara el intento. Y así todos los días, hasta que ese nuevo chimpancé dejó de intentar coger el racimo colgado y se unía al resto de la manada para comer de los que les ponían por la puerta.

Los científicos sacaron otro chimpancé de los más antiguos y añadieron uno nuevo, y la casuística se repitió. El nuevo al ver que el racimo estaba solo se dirigía primero al colgado, pero los demás chimpancés iban enseguida tras él y a empujones y golpes hacían que abandonara el intento.

Con el tiempo, los científicos habían sacado de la jaula a los 4 chimpancés iniciales, y los que estaban dentro eran todos nuevos, nunca habían visto salir un chorro de agua cuando iban a coger los plátanos colgados, pero ninguno se acercaba, porque, simplemente, era la "costumbre, ejemplo o modelo" que le habían inculcado sus propios compañeros de especie.

¿Quién es más loco, el chimpancé nuevo que se plantea por qué no puedo coger esos plátanos, o los que llevan tiempo dentro que, sin saber por qué, asumen que esos plátanos no se pueden coger?.

Yo no les voy a quitar los suyos así que ¡déjenme comer mis plátanos!.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Carambolas...

Hace algunas semanas, y por obra y gracia de una de mis pasiones, la fotografía, los caprichos de los caminos que recorremos en nuestra vida me llevaron a conocer a una chica que gentilmente se prestó como modelo espontánea para una sesión de fotos que estaba haciendo para una amiga, sobre un contenido relacionado con su profesión.
Esa chica derrochaba alegría, el aura que la rodeaba era el de una persona alegre, divertida, con ganas de vivir, y que, por lo que trascendió de la conversación que hubo en el tiempo en que ella estuvo en la sala, derrochaba vitalidad. Incluso aunque se estuviera sometiendo, mientras hacíamos las fotos, a una cuasi tortura para poder continuar con lo que creo que es su pasión: bailar.

Externamente, todo hay que decirlo, es muy guapa. Sí, no se puede negar. Algunos le dirían "eres un bombón". Yo prefiero "eres hermosa".

Pero lo que realmente me llamó poderosamente la atención es que, en algunas ocasiones, su cara alegre parecía traspasar a otro mundo. Es como si esa alegría estuviera alimentada en mil cicatrices. Como si esa vitalidad, más que una convicción fuera una necesidad.

Poco después, y de una forma indirecta, he podido conocer, o mejor dicho, intuir, como creo que es ella desde el punto de vista de forma de pensar, de ver su propia vida y de afrontarla. No suelo equivocarme con mis primeras impresiones, y si en este caso lo hago, le pido disculpas. Si así fuera, me servirá para aprender algo más.

Si externamente es muy guapa, la impresión que tengo ahora es que internamente sobrepasa cualquier calificativo de bondad y de riqueza humana que puedan pensar. Un verdadero tesoro. Eso sí, un tesoro posiblemente forjado en mil desilusiones, en mil escapadas hacia delante, y en una capacidad de regeneración sorprendente.

A ella le dedico esta reflexión.
No me malinterpretes. Si crees que me he metido donde no me llaman, aceptaré con gusto tu reprimenda, pero por mi forma de ser, cuando algo llama mi atención, y esa atención me dice que no está de más brindar tu apoyo, tu ayuda a alguien, lo hago, en la forma en que sea. Y esta creo que puede ser una.

Lo primero que he visto, aunque creo que ya lo sabes, pero posiblemente no te imagines su alcance, es que "Hay muuucha gente que te quiere", gente de la buena, de la de verdad. También hay otros del momento o del interés momentáneo, pero esos no cuentan. Creo que lo sabes. Y también sabes, creo que por propia experiencia, que mientras tengas un "sí" para ayudar a los demás, siempre te dirán "qué buena eres", pero basta que un día, por la razón que sea, realmente no puedas ayudarles, aunque sea una sola vez, y esas mismas personas empezarán a decir "qué mala o qué egoísta eres". Desgraciadamente, la condición humana tiene esos arranques, pero no puedes dejar que te minen tu capacidad vital por ello.

No te dejes influenciar por esa clase de personas. Apóyate en los que realmente te aprecian.

Es cierto, la vida es un cúmulo de experiencias que empiezan por un simple paso. Después vendrán otros más largos o más cortos, unos con obstáculos, otros resbaladizos, pero también es cierto que en ese camino te encontrarás a gente en la que te podrás apoyar para sortearlos o para, simplemente, levantarte.  Y mientras avanzas por tu vida, no hay que tener prisa. Correr cuando tengas que correr, y pasear cuando tengas que pasear. Al final lo que siempre debe quedar es, simplemente ¡Vivir!.

Y otra verdad, vivir es crear, gozar, aprender, aprender a caer para no hacernos daño, incluso sufrir si con ello se da otro paso, pero sobre todo disfrutar de lo que nos rodea y de lo que somos capaces de hacer. Disfrutar de cada paso que demos, y aprender de lo que vemos a nuestro alrededor. A veces nos fijamos tanto en las virtudes de los demás que no somos capaces de ver las nuestras. ¡Y las tenemos!.

Cuando te encuentres piedras en el camino, míralas a la cara, desafíalas. Seguro que la próxima vez otra como ella no te engañará. Pero tampoco dejes que te afloren miedos por si acaso te encuentras otra. ¡Nunca!. Siempre camina adelante. Piedras siempre habrá. ¿cuántas?, Infinitas, incluso cuando estés plena de felicidad. Pero tú aprenderás a pasarlas. ¡No tengas miedo!. Disfrutar de las cosas es apreciarlas en todo su sentido. Los miedos pueden ser un gran profesor, y nunca debemos verlos como un freno. Solo como algo que tenemos que traspasar. Con esa energía que tienes, con esa fuerza de voluntad que veo que tienes, ¿quien dijo miedo?.

Seguro que en tu camino tropezarás con muchas clases distintas de piedras, que te provocarán caídas, alguna de ellas incluso lágrimas. Pero no dejes que las lágrimas sean de impotencia.
Las Lágrimas no son un consuelo de nada, tampoco es un parche de nada. Las lágrimas son una reacción espontánea a un sentimiento, y como tal hay que dejarlas salir, y beberlas para alimentarnos de su propia energía. Si, energía. Porque nadie ha dicho que las lágrimas son solo símbolo de tristeza. Pueden serlo de alegría. Y ¡qué sensación más dichosa cuando las lágrimas escapan de tus ojos porque tu corazón se ha llenado de buenas vibraciones! O cuando esos mismos ojos ven algo que le hace sentir feliz. En definitiva las lágrimas son el broche final de una emoción. Y aunque esa emoción no nos cause alegría, dejémosla salir para poder rearmarnos en fortaleza frente a lo que nos pueda perturbar, y en energía para poder dar y disfrutar.

No creo que sea cierto que las desilusiones te hagan abrir los ojos y cerrar el corazón, aunque sí es cierto que cuando esas desilusiones tienen que ver con las que tú hayas sentido respecto de tu corazón, te hacen que quieras protegerlo aún más. No caigas en el extremo. No cierres tu corazón. Solo edúcalo. Y lo más importante, no dejes que nadie, especialmente si llegas a la convicción de que no te merece, gobierne  desde el exterior el destino de tu corazón y te obligues tú misma a cerrarlo. Te estaría haciendo entrar en su juego, y el juego debes marcarlo tú. Decide tú quien entra y quien no, pero no cierres la puerta, porque, en cualquier momento alguien puede pasar y no ser capaz de tocar en la puerta de tu corazón, por miedo a hacerte daño o ser inoportuno, o lo que es peor, que estés tan ofuscada en tu interior que no lo oigas tocar.

¿Qué es la felicidad? Alguien dijo en una ocasión que la Felicidad es un grado de conformismo. Que entre más nos conformamos con las cosas más felices seremos.
Yo me considero un inconformista, y no por ello renuncio a ser feliz. Prefiero decir que felicidad es estar a gusto con uno mismo, perseguir sus sueños y tener siempre algo nuevo por lo que luchar.

Cuando te lleguen esos momentos en que piensas que  "la mejor manera de ser feliz con alguien es ser feliz solo, porque así la compañía será una elección, no una necesidad", piensa que curiosamente la felicidad es una necesidad, no una elección, aunque en nuestra mano está el elegir la forma en que queremos alcanzarla. Y te garantizo que si es en compañía de alguien mejor. Puede ser tu mejor amigo, puede ser tu hermano, puede ser el vecino del quinto, pero será tu propia elección, y si de esa elección sale tu compañero para el viaje de tu vida, ¿vas a renunciar a ello?
Nadie ha dicho que sea fácil, ni que encuentres a ese compañero de viaje a la primera, pero nunca abandonar la búsqueda, sin desesperación, solo con todos los sentidos volcados en tu propio destino. La soledad está bien para reflexionar por momentos, esos en los que nos reencontramos con nosotros mismos y nos planteamos un examen de nuestro interior, pero solo si no se convierte en una huida hacia adentro de ti misma.
 
No quiero cansarte más con mis reflexiones. Ya hablaremos en alguna ocasión, si así lo consideras. Mientras tanto:
¡Vive!, ¡lucha!, ¡disfruta!,¡aprende!, ¡comparte!, ¡da!, ¡camina!,  y admira lo que te rodea.

Es cierto que ningún mar en calma hace experto a un marinero. Pero también es cierto que un velero, aún con fuerte viento de frente, puede escoger su rumbo a donde quiera, incluso contra viento.

Apóyate en quienes te quieren, apóyate en aquello que te hace sentir bien (¿bailar?, ¿por qué no?), y lo más importante, escribe tu propia vida. No dejes que nadie te haga quebrar tu escritura. Podrás escribir tus renglones torcidos, pero SON TUS RENGLONES, nadie tiene derecho a cambiártelos si tú no quieres.

Sigo pensando que si la vida fuera una frase, la entonación con la que la decimos sería nuestro destino, y decírsela a alguien, lo que le da sentido.

Gracias por haberte conocido, y, aunque hayamos hablado en muy pocas ocasiones, si en cualquier momento necesitas mi ayuda con lo que sea y de la clase que sea, estaré encantado de brindártela.
 
Y mi deseo. Que los pasos de tu vida sean como aquellos con los que disfrutas bailando: unas veces cortos, una veces largos, unos rápidos, otros lentos, pero todos con ritmo aunque eso entrañe peligro. ¡Diseña la propia coreografía de tu vida!.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Más que presentación, agradecimiento. (Post en el Foro de Asoc. Foto Gran Canaria).

Hola a todos.

Hace ya casi 2 años tuve conocimiento de la existencia de la asociación Foto Gran Canaria, por una carambola de una de mis aficiones: la fotografía. Me hice socio y, he de reconocer, que no he sido todo lo activo que debiera haber sido, porque se supone que cuando entras a formar parte de una familia como esta, debes hacerlo con vocación participativa.

El maldito enemigo, y a la vez aliado, "tiempo" no me ha querido dar tregua, y he tenido que conformarme con ser casi más un observador por instantes minúsculos que un miembro. Pero ello me ha dado la oportunidad de darme cuenta de una característica de este Foro que posiblemente lo diferencie de otros que en alguna ocasión he visitado. Mires por donde lo mires, es un Foro donde lo que prima es el ansia de compartir, de aprender, de enseñar, en definitiva es un Foro de aceptación. Sí, de aceptación, porque no he visto una palabra disonante, ni más alta que otra, todos se aceptan entre sí tal cual son, y por eso mismo aceptan los puntos de vista que cada uno tenga, sean coincidentes o no. No hay escalafones, no hay clases, no  hay privilegios, es una comunidad de compartir experiencias y formas de verlas. Esa es su esencia. Esa es su riqueza.

Hay miembros a los que sin conocerlos admiro. Por su dominio, por su calidad de hablar, por su manera de ver las cosas, por su ansia de dar a conocer conocimientos y compartirlos, no quedárselos. A todos ellos Gracias.

Se supone que cada cual cuando hace una fotografía ha dejado en ella algo de su ser, por cómo la buscó, por cómo la encontró, por lo que con ella interpretó, incluso por lo que no pudo transmitir. Y he visto en el Foro "obras" de lujo. Obras que nada más verlas te han abofeteado diciéndote "despierta que estas tonto". Son esos los casos en los que yo digo que si una imagen vale más que mil palabras, y encima habla por sí sola, ¡es la leche!. Mi agradecimiento más sincero a todos por compartirlas.

En alguna ocasión espero poder conocerles en persona para darles las gracias de viva voz por la calidad humana que desprenden, y charlar de las luces que nos inundan. A ver si consigo que sea en breve.

Mientras tanto, y aunque en su momento hice mi presentación, solo decirles que este que escribe, Juan Francisco Sanabria (por papá) y Rivero (por mamá), alias Airban (por la fotografía), tiene ahora mismo 50 años pero se considera un adolescente en continuo reciclaje y es un bicho en evolución con gustos muy diversos. ¿Macrero? no me atrevería a definirme así por respeto a los maestros de esta disciplina, pero he de decir que disfruto una "jartá" viendo las cosas o cositas muy de cerca (un analógico de Nikon 60mm, aunque en uso digital, me acompaña y ayuda a hacerlo humildemente). La noche, aunque muchos digan que es la ausencia de Luz, me maravilla precisamente por la clase de luz que tiene y lo que a simple vista no se ve, y, no podía ser de otra forma, la fotografía nocturna siempre me despierta nuevas sensaciones. Como amante del submarinismo, hace algún tiempo descubrí el fabuloso mundo de las luces sumergidas, y desde entonces, cada vez que bajo a nuestros fondos salgo más convencido de lo maravillosa que es nuestra naturaleza, y por supuesto, siempre me traigo imágenes para la colección gracias a una Olympus 8000, compacta y sin posibilidad de manejo que no sea automático, pero bueno, es lo que hay. A veces consigo engañarla y obtengo cosas parecidas a las que quería sacar. Últimamente estoy haciendo prospección en sacar la personalidad de la gente en la fotografía de caretos y lo que de ello pende (poco a poco voy avanzando, con pasos muuuuuy lentos).  Pero en definitiva, me interesa todo aquello que puedas sintetizar en un recuadrito pequeño y mostrar con sensaciones a los demás. Poco me importa el qué dirán, sino lo que a  mí me dice. Y en cuanto a la herramienta principal, pues tengo una Nikon D80 de mis amores (si, si, se que ya es antiquita, pero es que no me da para más). El procesador se recalienta de mala manera como hagas cuatro tomas de 3/4 minutos, y como subas de ISO 450 te salen piedras en la imagen, pero, de momento me sigue acompañando. Antes lo hizo una Nikon F4 (que conseguí a cambio de un portátil de última generación en aquella época), una Nikon F301, una Zenith (¡Ay! que recuerdos), y mi primera cámara: una compacta Kodak, casi de juguete, que todavía guardo. Y acoplado a la D80 un Nikon VR 18-200 4.8-5.6, que, bueno, hace sus funciones y me obliga a agudizar el ingenio.

Y para terminar solo decirles que, después de un parón forzado, muy largo para mi gusto, ahora que parece puedo volver a las andadas, tengo el firme compromiso conmigo mismo de ser más participativo en el foro, aunque egoístamente sé que voy a obtener más de lo que pueda aportar. Solo pedirles que sepan disculparme si dicha participación no llegara a ser diaria.

Nuevamente, mi más sincera gratitud por acogerme en esta familia y dejar que me emborrache con vuestro buen hacer.

Les dejo una de las últimas imágenes capturadas. No es lo que parece, pero sí es lo que es.

Datos exif:
Nikon D80, f/11, 1/100s, Iso 100, 70mm
Flash SB800 y SB23 rebotados al techo (1/4) con disparador remoto.